Sunday, August 21, 2011

Me time

El cine es un arte maravilloso. técnica, historias, narración, intertextualidad, fotografía, música, guión, dirección, actuación entre tantos otros elementos que uno tiene que tejer para valorar y juzgar el esfuerzo de tantas personas como bueno o malo. pero al final, nada de eso importa; o tal vez importa todo eso. al final, un buen film es el que logra tocar fibra, cambiar el ritmo del corazón, construir, quién sabe cómo para algunos sí y otros no, un mundo delicioso. un buen film va más allá de las técnicas logradas y una actuación decorosa, más allá de una historia inspirada, un buen film siempre es personal, siempre es para uno aunque lo vean millones y a todos les guste, un buen film te grita mirándote a los ojos, conmoviéndote, volviéndose el lugar más cálido del mundo. desde hace días tengo un buen film en la cabeza. lo es técnicamente, narrativamente, actoral y musicalmente; pero sobre todo, lo es para mí. no sé si habrá sido que cuando lo vi por primera vez me sorprendió la forma tan simple de contar algo tan sordido, la manera tan dulce de terminar algo tan sucio o tal vez la promesa subconsciente: esperar que la vida -allá en los inicios de vivirla- tenga tanta emoción sordida y un amor que redima todos los pecados que gustoso, me decidía a vivir. esta noche, en solo unos instantes, me dirigiré a mi videoteca. la elegiré entre tantos muertos. me echaré en el sofá, aprovechando que esta noche es fría y puedo fumar, acariciaré a mi perro Kafka y volveré a ver El graduado.


Sunday, August 14, 2011

Feliz cumpleaños, Gustavo Cerati



Alguna vez, mientras cruzaba la universidad con mi mejor amiga de toda la vida, dije que Cerati tenía todas las respuestas. eran años, como los de todo adolescente que no puede evadir la adultez, sumamente difíciles. El Amor, por supuesto, era la mayor de las interrogantes. La Soledad, se nos presentaba luminosa, abrazante, disfrazada de licor, de besos que se llaman agarres, de fines de semana valiosos pues no los recordábamos, es decir, por algunos momentos olvidábamos que estábamos aquí, vivos que le dicen, y por instantes lográbamos mimetizarnos con la sustancia, con aquella voz etérea, eterna, ubicua que nos aseguraba un "hay más, existe el sentido allá, en la trascendencia"; pero en su vapor, jamás nos enunció cómo lograrlo. y así, eludidos de felicidad, Gustavo Cerati se presentaba. Millones de veces lo he contado, en distintos espacios, ciudades, gentes, la tarde en la que Cerati se nos presentó, así, como las lágrimas de sangre en las estatuas de los santos. bueno, tal vez no tanto, pero parecido. sentados a la mesa, en una tarde hermosa, allá, en el atardecer de la adolescencia, cuando todos éramos hermosos, delgados, con cabello, cuando la resaca no era un impedimento sino un requisito, cuando nuestra mayor preocupación era desaprobar un curso universitario; llega Lucho, fresco y luminoso, con una sonrisa tan perversa como honesta, aprisionando entre los dedos un maravilloso descubrimiento: 11 episodios sinfónicos. al demonio la vida, eran mis años arresponsables. bebimos por horas, en silencio, dejando que el humo se expanda, nos posea, y el disco gira y gira y gira, como nuestras bocanadas, aplacando el cero y lo blanco.

que un cuchillo filudo y refulgente cruce las palmas creando una luz carmesí suele ser el requisito para construir hermandades; sin embargo, la verdadera hermandad se genera cuando se descubre una auténtica obra de arte.

Claro que ya conocía el trabajo del argentino, Soda ha sido y es la banda más importante de este lado del mundo; pero él solo, Cerati jugando con sus fonemas, luces, artes, lenguajes, con mentiras, con hermosuras era lo que tanto necesitaba para poder caminar sostenido por notas musicales en una ciudad que crece y nos empequeñece a la vez, que pareciera devorarnos.

cada nuevo disco era una fiesta con mis buenos amigos, eran respuestas que nos enviaban los dioses. cuántas veces con ellos, para explicar la vida citábamos sus letras. tenía todas las respuestas. y, ahora, tal vez agotado por dar tanto, cansado de mostrar caminos, ha decidido descansar, celebrar su cumpleaños echado en una cama de hospital desde hace tantos días. Yo lo tomo en particular, y discúlpame la confesión tan personal, pero su descansar también es un mensaje, es un crea tus respuestas, no esperes, es el momento de hacer... y lo pienso así porque antes de que sufra el infarto tocó aquí en Lima, el concierto más hermoso del mundo. solo unos cuantos y el cielo. su última producción ha sido tan criticada, pero en vivo era hermoso como dicen tantos y allí, estaba con ella, con la respuesta a la mayor pregunta, como dije líneas arriba, conmigo, de la mano. fue el último disco, no hay más respuesta por buscar, ya la encontré. feliz cumpleaños, Cerati.

Monday, August 08, 2011

Arreglando la casa

Hoy, gracias a mi resfriado y, en consecuencia, a la enorme cantidad de químicos que tengo en el organismo, he ordenado mi cuarto. mi perro Kafka, con mirada de dios, observaba como levantaba libros que tengo bajo mi cama, cuadernos de notas, revistas literarias y suplementos culturales; como los analizaba para ver si es que irían a descansar al librero de las cosas leídas o si harían fila india en el librero de universos a descubrir. recojo mis cajetillas de cigarrillos vacías, algunas monedas que tiro sin cuidado entre mis relojes y lapiceros descargados, observo mi hermoso encendedor Zippo que es más -para mí- una joya que solo un instrumento, paso un trapo limpio y rápido, tal vez irrespetuoso, ignorante de saber que recorre horas de música y arte que aprisionan mis discos y junto a ellos, algunos libros sobre los que trato de investigar: "La casa de Albaceleste" del buen cuentisa Augusto Higa, mi colección de cuentos completos de Oscar Wilde, una amplia selección de cuentos de medio oriente que pienso comparar con el clásico Mil y una noches, el ya avanzado ensayo que tengo sobre el último libro ganador de Miguel Ruiz Effio y tantas deudas más que se empolvan pues cuando ya saboreaba las páginas entintadas bajo mis dedos y preparaba las notas sobre algunos de estos textos, recibo un e-mail con trabajo, correcciones que tengo que realizar y fechas límite y trabajo que da dinero y hay deudas que pagar y... bueno, quejarse hace bien supongo, en todo caso, siempre la catarsis ha sido defendida y promovida desde hace más de 2500 años. los griegos eran sabios

Saturday, August 06, 2011

Una despedida



Ser escritor es un acto de fe. siempre me ha sorprendido ver a algunos escribidores que, tras tres volteretas mortales, se lanzan a la piscina de papel en busca de fama y fortuna. lo cual es tan inocente que hasta causa ternura. el mundo que sigue al escritor, bueno y trascendente, se reduce a unos cuantos miles en todo el globo; y en una ciudad como Lima pues se pueden contar con los dedos. y claro, de algún modo se obtiene la fama, son tan pocos los interesados que es relativamente fácil ser conocido y, más aún, si la fama es triste y vergonzosa: los escandalos siempre serán las formas más fáciles de la fama. me es lamentable conocer a algunos escritores valiosísimos y reconocidos con múltiples premios nacionales e internacionales (para los que se guían por premios) que caminan por las calles y toman cafés sin que ningún cristiano se les acerque para pedirles autógrafos, fotos o cualquier cosa que genere una anécdota digna de ser comentada el fin de semana. En otras ciudades, tiempos o mundos paralelos, escritores como Miguel Ruiz Effio, Carlos Rengifo, Augusto Effio, Juan Carlos Bondy, Selenco Vega -por mencionar a usuales ganadores de premios- tendrían que escabullirse entre el público para tomar una cerveza y sacudirse a las grupis todos los días. Pero en fin, como decía, ser escritor es un acto de fe. uno toma el lapicero, la pluma, se sienta frente a la azul pantalla del ordenador o ante la maravillosa y nostálgica máquina de escribir y le da y le da por horas, durante días, semanas, meses, años y más años sin saber con exactitud si toda esa inversión producirá una obra perdurable, digna de análisis o si solo es un acto catártico, inútil, incomible y que aburrirá hasta a la novia más optimista, condescendiente y estimulante. y ese juicio es inevitable. se termina la creación. se deletrea cada palabra, saboreándola en los dedos mientras estos le dan forma. se deja con tinta sobre el blanco el punto final. y entonces la fe. uno cree en lo que ha escrito, en sus palabras, en sus abstracciones... cree, finalmente, en sí. y sabrá dios. en cualquier caso he terminado de escribir, me despido de mis personajes, de las anécdotas, de los problemas y alegrías que vivimos, creamos, y recreamos en cada página; me despido de las estructuras que a falta de mejor alternativa, fue la guía de la vida y de los conflictos, me despido del tiempo y de una sinfonía que se fue construyendo cada vez que se eligió un adjetivo, una valoración o verbo en vez de otros. De algún modo, alivio, junto a la fe; y en todo caso, una despedida. ya vendrán más personajes, más páginas... pero por ahora, saboreo la fe y le digo adiós a esas páginas.

Wednesday, August 03, 2011

Sin patear el tablero



La política siembra idealismos como los vitnamitas sembraron minas. y yo soy recontra tonto. a mis amigos políticos les creía cuando, con pasión, defendían sus ideas -estén bien o estén mal-, me era admirable ver en ellos ese entusiasmo, ese deseo épico de lucha, además que tenían bien en claro ideas bastante simples como enterrar ideologías retrasadas y poco adaptables a un país que tiene como necesario el hermanar a sus ciudadanos, el luchar contra el racismo, el valorar lo que nace en esta esquina del mundo. y que, por supuesto, sus acomodadas en las últimas elecciones, para el bando de uno y de otro, me sorprendieron, en especial el que algunos, levantando la bandera de la democracia, jalaran agua para su molino y lo rapidito que dejaron una camiseta para enorgullecerse de usar otra y como están primeritos en los besa manos, lame pies y huele gases. así, los supuestos ideales, me explotan en la cara y me llevan a la banca del parque en la que siempre he estado cómodo, a la banca del cinismo, de la incredulidad, de los que esperan errores para decir: ya sabía yo. cada vez que los idealismos que me muestran con tanto orgullo se desinflan con el primer cambio de marea, pierdo la fe. como por ejemplo, el tema este del cambio. el gran cambio, la gran transformación, la mutación; el gobierno de los X men, seguro son. pues en política me es bien difícil pensar que haya un real cambio cuando, después de los resultados electorales, los medios de comunicación se alinearon, se despidieron a algunos periodistas (vease el caso de Rosa María Palacios, que puedes opinar lo que quieras de ella, pero es raro que la hayan botado siendo de las que más ingresos producía a su canal y que no haya ningún medio importante que tenga interés en devolverla al debate o que Cecilia Valenzuela, tampoco es santa de mi devosión, tenga un humildísimo programa en cable que se ve casi por accidente) como pago a la pachamama y ahora todos son amigos; que el presidente se pueda ir de gira por toda américa, con familia incluida después del enorme gasto que significó su campaña; como también, y tal vez lo más refulgente, que Salomón Lerner esté de Primer Ministro, pues este hombre es lo menos vinculado al cambio que puede haber. él siempre ha estado cerca al poder como hombre de confianza, que no posaba para la foto, pero que conseguía al fotógrafo. participó durante la dictadura de Velazco, llevó a Toledo desde el 95 al poder y apoyó a Ollanta desde finales de gobierno de Toledo. ¿Cuánta vocación de cambio puede haber? siempre se ha hablado de los ocultos grupos de poder que digitan las decisiones que toman los gobiernos desde alguna oscura oficina, siempre protegiendo sus intereses. en los "gobiernos de derecha", que siempre han ganado en este país, evidentemente han defendido los intereses del capital. ¿este gobierno no está siendo manejado también por los oscuros intereses? si los grupos de poder denunciado por Cotler hace más de 20 años son tan poderosos como especulan, ¿realmente debemos creer que se les ha vencido en esta última elección o es lo que nos quieren hacer creer? el mejor truco del diablo es hacernos creer que fue derrotado por Dios y, en estos días, hasta nos hace dudar de su existencia; pero quién duda de él.


No es mi intención patear el tablero recién empezado el juego; pero tampoco puedo quedarme calladito cuando veo que de estos temas apenas se habla. en el peor de los casos, esto solo es una reflexión generada por esa caída de ideales que tanto amigo con espíritu de político me ha mostrado en los últimos meses.