Han pasado algunas semanas desde que el voto popular, libre y condicionado, eligió a Ollanta Humala como presidente de la pujante República del Perú. para nadie es secreto mi posición en contra de los dos candidatos que llegaron a la final decidida por fotografía y de infarto, y la cual se definió por una larga nariz. pienso que, dentro de los ideales democráticos tan mentados en las últimas semanas, se debería aceptar y escuchar al presidente electo y dejar de presionarlo. ya no hay nada qué hacer, de nada sirven las suspicacias y los cuestionamientos, ya ese tiempo terminó. es más, pienso que el señor Humala debería tomarse unas vacaciones, sospecho que esta gira latinoamericana, más allá de presentarse con todos los presidentes de la región y realizar comentarios públicos de extraña naturaleza como que Bolivia debería ser una con el Perú, espero que los cambios de aires, los tecitos con presidentes, las cenas con empresarios importantes y emisarios políticos de otras regiones, le despejen la mente de cuanta porquería hay en los principales medios de comunicación en el país. que se haya divertido, hecho compras en Buenos Aires y empujada una parrillada de aquellas, que en Brasil dance samba y en Bolivia que coma empanadas, que llegue rebosante, tranquilo y descansado para que asuma la presindencia en paz y lucidez porque muchos de nosotros no le hemos firmado ningún cheque en blanco y tenemos muchas esperanzas en lo que podemos hacer, en lo que se ha logrado en este país en los últimos años y que no estamos dispuestos a retroceder.
Wednesday, June 22, 2011
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