Y bueno... llegó el esperado debate y también se fue. como un buen intencionado ciudadano lo observé y escuché con atención y hoy, temprano en la mañana, compré un Peru21 y un La República. No voy a entrar en detalles sobre los medios de comunicación, sus inexactitudes y tendencias que son señaladas en todas partes. por eso lo compré, si debo ser sincero. no quería quedarme con una versión de los hechos y compré dos periódicos que según dicen, están parcializados. sospecho que la parcialidad de Peru21 es un poquito más elegante, que no todos tienen la elegancia, el orden y la argumentación impecable que tuvo Alonso Cueto en la columna que le publicó La República; pero bueno, insisto, no quiero entrar en esos temas. solo quiero decir que después del debate sentí más asco que lo que me ha provocado esta segunda vuelta en todas sus semanas. sentí una enorme vergüenza de la cual pensaba que me estaba sobreponiendo bajo la posibilidad del error, a partir de pensar que tal vez estoy siendo muy dramático al creer que metimos la pata hasta el fondo llevando a la segunda vuelta a estos dos candidatos; pero después del debate, las nauseas volvieron y con valores agregados.
sobre sus propuestas, pues las cosas fueron mínimas, el mismo rollo cuestionable en ambos. lo que percibí es que cuando Keiko abrió la boca, bañó de excremento al señor Humala, y cuando Ollanta dirigió la palabra pintó de pies a cabeza a la señorita Fujimori de materia fecal. y la discusión del día es quién cagó más a quién. ambos se dedicaron a sacarse todos los trapitos al aire, a regodearse sobre el prontuario de cada uno, a cuestionar las decisiones de vida de cada uno y ¿sabes qué? era cantado. cada uno pudo mantener su discurso de insulto durante varios minutos más. después del debate, muchos comentaban los temas que no se sacaron al fresco, es decir, la caca que se había quedado fuera del debate y que consideraban los panelistas como más efectiva, furibunda, pestilente, pegajosa y que, extrañamente, tal vez un error en la estrategia, dejaron de lado. ¿te imaginas? llegue quien llegue al sillón presidencial es un personaje cuestionable desde tantos ángulos, de modos tan diversos, con historias tan horribles detrás... y no lo pienso yo, se lo dijeron mutuamente por minutos de minutos, de formas diversas, en variados temas; es increíble que estemos decidiendo entre candidatos de tal calaña. ¿es mucho pedir que quien quiera ser presidente tenga un vida ordenada y honorable?
De PPK dijeron que era viejo... imaginate, compara "viejo" con que uno trató de realizar un golpe de Estado y el otro es la reivindicación de la mayor corrupción que ha tenido este país en décadas y, ojo, estamos hablando del Perú, superar lo que hizo García y todos los apristas en los 80s, pues es inimaginable. luego, de PPK dijeron que era extranjero, pues sus padres son extranjeros y pasa mucho tiempo fuera del país y su apellido naquever con lo peruano y su cara es demasiado gringa; y lo debemos comparar con la familia Fujimori y todos los crimenes en contra de los derechos humanos o con Ollanta y las coimas con las que ha silenciado a los testigos de Madre Mía. y sigue la coprofilia que ha caracterizado estas semanas. ¿algún día podremos tener un candidato probo, razonable, que sufra de vergüenza; alguien por quien votar sea sentir un orgullo, en el que a la hora de discutir si uno o el otro sea porque uno es muy bueno y el otro excelente?
Lo único que me gustó fue la polémica que se armó en canal 5 con Vargas Llosita y Carlos Ferrero en la cual el economista le explicó al ensayista los errores económicos de su candidato y este tuvo que morderse la lengua; fue tan divertido cuando le dijo que proyectar un presupuesto a partir del ahorro que significaría la lucha contra la corrupción o el aumento de las recaudaciones de los impuestos para financiar plan 65 es un absurdo porque esas son intenciones y no una cifra. fue divertido ver que al final vargas llosita reconoció, en este debate él ganó pero durante la semana lo voy a convencer, van a ver... fue satisfactorio. pero bueno, solo fue como el chiste colorado que te cuenta un tío en medio de un funeral para levantarte el ánimo, cuando el chiste termina vuelves a pensar en esa muerte de la cual eres un testigo en primera fila.
En conclusión, del debate pude sacar muchas ideas, pero la que se me pintaba en luces de neón es que tenerlos a los dos es indiginante, y es indignante en vivo y en directo a nivel internacional pues fue transmitido por varias cadenas internacionales del mundo, ¿te imaginas? usted trato de dar un golpe de estado y usted es la hija de fujimori y montesinos y usted es el responsable de los sucesos en madre mía y usted tiene procesos de derechos humanos y usted... me imagino a un Suizo viendo el debate y preguntándose y por dios, si estos son los que quedaron, cómo habrán sido los otros, es que no hay nadie en ese país que sea honesto, porque cualquiera con un poco de integridad -solo un poco- podría vencer a cualquiera de estos. pregunta que, dicho sea de paso, no es tan descabellada.
imagino que este será mi último comentario político, ya se acabó, ahora que decidan los que quieran elegir votando o antivotando o decidiendo no decidir. esperaré a lo que pase el domingo y que el pueblo que eligió a estos dos personajes, no solo deposite un voto, sino que sienta que está firmando un compromiso; y que el sol salga cada día en este pequeño país lleno de buenas intenciones, tal como está el infierno



