
El futuro de mi cuerpo (Estruendomudo, 2010) es la última novela de Luis Hernán Castañeda, escritor celebre por Casa de Islandia (Estruendomudo, 2004), novela que causó muchísimos comentarios en la crítica especializada, sobre todo, por la temática metaliteraria. Casa de Islandia era una enciclopedia de citas y referentes literarios; páginas que demostraban el gran conocimiento literario de un joven escritor egresado de las aulas de la Universidad Católica. aunque comprendo el valor del trabajo metaliterario para la construcción de un mito, de leyendas, de la maravillosa y mística atmósfera que tiene el mundo del escritor; percibo el tema como uno demasiado tocado, abusado, violado por tantos escritores que parecen más bien deslumbrados por la magia y no realizando una obra, la construcción de una vida en la cual, lo literario sea parte importante, pero no única. esto fue, para empezar, lo que me gustó de El futuro de mi cuerpo. si bien, los protagonistas se relacionan con temas literarios; estos son parte de su cultura, de sus formas de comunicación; finalmente, son herramientas. Castañeda nos muestra que no es dependiente de modas.
La novela empieza en la página 41. las primeras cumplen la función de darle simetría a la historia, pues empieza en un bus y termina en un bus; empero, esta formalidad es absolutamente innecesaria. quiero decir: al demonio la simetría, es arte! otra justificación para las primeras páginas sería el valor explicativo: no soy tan bruto, puedo deducir algunos elementos. Luego, si bien el tema del sombrero que aparece en las primeras páginas se retoma más adelante como un rápido referente, esta imagen se utiliza para mostrar la débil personalidad del protagonista; sin embargo, su debilidad se nos muestra una y otra vez en las páginas siguientes y de maneras mucho más elaboradas e, incluso, divertidas.
Las páginas siguientes se tornan sumamente interesantes. te pongo al tanto: el protagonista va a verse con una mujer, Serena, que adora para tener un reencuentro sexual. ella ya no siente nada por él, es un encuentro de amigos. el personaje femenino está bien trabajadito. ella es súper cagona. creo que no hay un hombre que no haya conocido a una mujer que se sabe deseada, amada, superior y que se aproveche de eso para hacer con el amante todo lo que le da la gana, y así lo hace ella. y dentro de esto, la investigación. Se encuentran en Nederland, un pueblo viejo que tiene como mayor interés el Festival del hombre muerto y congelado. cosa más divertida. la cabeza de un hombre, dentro de un gran bloque de hielo era lo más importante en esta festividad. además, Serena quiere investigar una serie de asesinatos en el que las víctimas son castradas a mordidas; y, paralelamente, un misterioso personaje dispara los celos en el protagonista de la historia. Estos elementos logran que El futuro de mi cuerpo se convierta en una sumamente entretenida y hay más. a medida se van introduciendo otros elementos en la historia, se percibe otras pretensiones. una que me provocó mayores reflexiones fue la oposición que se construye entre los personajes símbolos. por ejemplo, el protagonista se llama Ángel y lo es hasta cierto momento de la historia en la que despierta y recupera su libertad, decide hacer él y ya no depender de Serena, quien de serena no tenía nada, una muchachita de lo más inquieta. Óscar Blues es el dueño de un bar, típico gringo de campo -aunque en estrico es pelirojo- poco educado, que se cree importante, de voz grave. y los peruanos campesinos que se trata en la novela de ese modo, quiero decir, como los peruanos campesinos, una masa sin nombre, no individuos, un "ellos". Ángel que es peruano, pero no como "ellos", pero tampoco como Óscar que, a pesar de ser solo un empleado, detecta de inmediato a Ángel y Serena y su peruanidad. pero tampoco los confunde con "ellos". ese no pertenecer realmente a ninguna parte de cierto grupo de peruanos es interesante, como también el hecho de que otro incierto grupo de peruanos, en un pueblo perdido de Norteamérica pertenece a un "otro" emasculado y mudo, tanto allá como acá, es sumamente interesante.
durante algunos fragmentos en los que Nederland, Óscar, Serena y Ángel se relacionan, el lenguaje de la novela se potencia, nos muestra todo el talento de Castañeda que, era evidente, en una novela de atmósfera fría, de desamor, de muerte y discriminación, el lenguaje riguroso y calculado es una necesidad mayúscula.
Salvo las primeras páginas, insisto, la novela más allá de lo entrenida, tiene varios elementos a analizar, personajes típico no utilizados al azar y un colorido por lo sorprendente del Festival que se mezcla tan equilibradamente en una atomósfera invernal y gris que muestran a un Castañeda con ganas de explorar más mundos y que, por supuesto, esperaremos con curiosidad.
pd. es un acierto hablar de Modest mouse en la novela, aunque sea brevemente, dibuja claramente las personalidades de Serena y Ángel. la música es un ingrediente que no se debería dejar de lado en ninguna construcción que tenga ambiciones de arte, de impacto, de trascendencia.