Internet puede ser una mujer, escribió un amigo en una revista de poca importancia, llena de caprichos. y tiene razón, pero también puede ser el espacio para que aquellos afiebrados calmen sus pasiones en soledad, o en la compañía de videos, gemidos, imagenes que no los comprometen, dejando su vida real por un poco de fantasía (o piedad), también puede ser el lugar en el que algunos se pueden dedicar a rodearse de la música que más Ama, analizando las letras una y otra vez, iniciando y reiniciando las sinfonías, combinándola con imágenes o colores. el espacio del Amor, de aquellos que tiemblan ante las mujeres u hombres, los que prefieren ser individuos al iniciar el Amor que parejas con dependencias de aprobación, los que prefieren empezar con la conversación y la ilusión. Internet puede ser el espacio en el que uno puede imaginar que tiene amigos, cientos o miles -incluso-, que lo hace sentir querido o importante, una forma barata y alegre de pertenecer al grupo o recuperar amistades que, por supuesto, no decidimos olvidar. El papel en blanco en el que uno puede escribir ideas brillantes o banalidades o lo que francamente nos dé la gana. como esta noche en la que simplemente quiero decir que tengo esperanza. que quiero llenarme de mis drogas para poder soñar, irradiarme de música, palabras, silencios, ausencias y posibles. tal vez sea lo más estúpido que uno pueda realizar en Internet, pero esta noche, después de tantas en las que respirar me ha estado costando, en la que he recibido mordidas de monstruos nocturnos, siento que todo va a estar bien. rara noche, ¿no? cualquier persona con dedos de frente sabe que no es así, que no hay asidero; pero es lo que quería hacer en Internet.
Sunday, November 28, 2010
Tuesday, November 16, 2010
A la policía... se le RESPETA!

Hace un par de semanas, una de mis alumnas más talentosas, cuando sus compañeros llevaban la nariz introducida en los textos ya varios minutos, me llama y me pregunta con cierto tono complice: para ti, este trabajo es un lugar para observar a la gente, ¿no? Me pareció divertida su afirmación, no solo por ser cierta, sino porque ella estaba cayendo en el mismo vicio: observar, estar atento para que el mundo demuestre tus teorías, para aceptar voces externas, para analizar el amor adolescente de ellos que, de hecho, es más interesante de lo que fue mi propio amor adolescente (nunca tuve mucha suerte con las chicas... y, seamos honestos, no era una cuestión de suerte). y sí, claro, observar es sumamente importante para aquellos que quieren ficcionar la realidad, en especial cuando esta te cuenta historias en cada esquina como me sucedió hace unos cuanto días:
cruzaba Lima nocturna. La avenida Pershing es una de mis favoritas, uno de sus rostros es clase mediero, edificios construidos por algún presidente o dictador benefactor y en la otra, edificios modernos y exclusivos. Los árboles se levantan en medio como militares haciendo un saludo con espadas y entonces el chofer de mi peligrosa y aventurera couster no tuvo mejor ocurrencia que detenerse bajo el letrero de "paradero prohibido" para dejar que algunos de sus pasajeros desciendan y otros tantos suban. la policía que no estaba a más de 4 metros hace sonar su pito con autoridad, fortaleza, indignación y tras el grito: ¡usted cree que estoy pintada!, le pidió sus documentos. el conductor le dice, pero, jefa, fue sin querer. ¡sus documentos! entiéndame, jefa es que... Primero sus documentos, luego puede contarme su vida, si quiere. no puedo negar que sonreí un poco con esa frase y con el conductor derrotado que le decía al cobrador, búscalos allá, huev... lo hizo cruzar Salaverry, que se detenga después del semáforo. el chofer baja con unas monedas en las manos. arreglar, todo se puede arreglar en esta vida, pensé. entonces, solo minutos después vuelve a subir y la señorita policía se acerca por la ventana preguntando con sarcasmo: ¿qué cariño me va a dar usted a mí, un abrazo, un beso? No se confunda! No pues, jefa, ustede debe entenderme, es solo un cariñito, jefa, hagalo por nosotros. Si usted ha visto otros oficiales que sí aceptan esas cosas, pues yo no, no se equivoque que le voy a hacer su papeleta. si bien le hizo la papeleta, se la hizo por un falta menor para que no tuviera que pagar los más de 100 soles que cuesta la papeleta por esta imprudencia y falta de respeto. yo estaba encantado, hacía mucho tiempo que no veía a un policía con entereza, fuerza, dignidad y claro que todo el camino a casa aquella noche el chofer renegaba en voz baja, entre dientes, mordiéndose la lengua; ninguna maldición le quitaría el sabor de no haberse salido con la suya.
aunque también puede ser que renegara pues aquellos pasajeros que detuvieron a la Couster en el paradero prohibido, esos que significaban dos o tres soles y que ahora se habían convertido en una multa, cuando lo detuvo la policía, se bajaron diciendo, esto se va a demorar demasiado y se fueron en otro bus.
Friday, November 12, 2010
paradoja del trabajo
si no trabajo no puedo ir al cine, ni comprar los libros que necesito leer, ni el papel en el que escribo o reparar mi compu cuando se malogra; pero trabajar no me deja tiempo para escribir pues cuando alguna idea se me cruza por la cabeza tengo que interrumpirla para concentrarme en mi trabajo y cumplir con las fechas. algunos dirán: cuando terminas de trabajar puedes escribir las ideas que surgieron; pero no es tan fácil. escribir es como el sexo, cuando se interrumpe por lo que sea, pierde su onda.
entonces, deja de trabajar.pero si dejo de trabajar no tendré para el papel, para los cartuchos de tinta de la impresora y de la pluma, para ir al cine y analizar narrativas, para reunirme con mis amigos e intercambiar cuentos escritos y conversados, para la helada cerveza.
Hoy es uno de esos días.
Sunday, November 07, 2010
Muse_The resistance

La primera vez que escuché hablar de Muse fue por uno de mis alumnos que estaba sumamente entusiasmado por su descubrimiento, pero la verdad es que yo estaba pegado con los discos raros de Cerati. luego, solo unos meses después, cuando trabajaba en una revista, el diseñador, cerca de las 4 de la mañana, cuando se nos agotaban las ideas y el tiempo para entregar el disco de la revista, sacó de una manga un disco de Muse, ¿lo has escuchado, tiene onda tipo Radiohead? y lo introdujo en la lectora de CD. puede ser el agotamiento y aburrimiento de una noche; pero ese disco tuvo el sabor de la gloria. es cierto que encontré algunos elementos en común con mi querida banda del tuertito, pero notaba menos extravagancias, un trabajo serio en el sentido de lo tradicional; dirigido al límite extremo sí, pero dentro de los canones. como quien quiere saber hasta dónde se puede llegar sin tener que romper, explorando cada área que se entiende como supuesta, pero que en realidad aún guarda maravillosos monstruos. El disco que escuché esa noche fue el Absolution. como sucede cuando uno queda impactado, el disco giró y giró en mi discman, luego se convirtió en mp3 que me acompañó por calles y avenidas, en especial en aquellas épocas de furia y dolor, en el que el silencio tomaba formas de metal y concreto. los grandes tiempos de los grandes dolores. y ahora es un archivo en mi pequeña computadora, el cual reaparece fantasmalmente cuando escribo algunas de mis historias.
con lentitud me he acercado a The resistance, su última producción. debe ser uno de sus discos más interesante por lo ecléctico. reitero mi punto de vista. no son los grandes innovadores de la música, son los que toman las creaciones y las estiran, las llevan a los extremos, pervierten las naturalezas, purifican las reversiones. si bien, el track que mantiene el estilo de Muse que conocimos hace casi diez años atrás es Uprising, de gran potencia, con sonidos eléctricos imponentes y la voz incomparable de Matt Bellami (compositor, guitarrista y pianista, además) alargándose entre las notas como si fuera un bisturí abriendo la piel; es lo raro en Muse lo que me ha llamado la atención con gran fuerza. Copy of United States, por ejemplo, me recuerda ese rock de estadio de Queen o el Live and let die de los Guns; el Undisclosed desires de algún modo al wave de los 80s. y ni qué decir de las piezas en formato de sinfonía, es cierto que ya habían mostrado ciertos coqueteos, pero esta vez, tenemos Exogenesis en tres partes, la overtura, cross pollination y redemption construidas aún con instrumentos electrónicos por en estructura de concerto.
Es un intersantísimo disco, como para hacerlo girar muchísimo, pero sobretodo, para descubrir algunas propuestas. la letra, si bien en algunas es medio fresa como en el Undisclosed, otras tiene un potencia llena de arrogancia como en Uprising; y el equilibrio llega en la gran propuesta The Resistance: la certeza de un mundo absurdo, de la terrible certeza de un mundo que pareciera esforzarce con modos creativos para destruirse y que tienen como única opción, como única respuesta, como el salvavidas final el... bueno, creo que todos lo sabemos.
Wednesday, November 03, 2010
En el juego de la vida
La vida es aburrida. Cada vez tenemos menos decisiones que tomar. Cuando nacemos el plan está escrito, seremos cuidados a medias, entre los padres, los abuelos, los tíos y alguno que otro amigo que, realmente, no tiene nada que hacer. Luego al colegio durante un mínimo de 11 años. De ahí a la universidad. Derecho, medicina, las ingenierías, entre otras son las carreras de mayor aceptación. Pero incluso los raritos que estudian literatura o filosofía son aceptados porque lo hacen en la universidad. Luego a trabajar, tener hijos, casarse y morir. Ya está todo definido. Puede ser emocionante alguna de estas etapas, como por ejemplo el ingresar a universidad –si es que esta es prestigiosa- por el nivel de competencia y la batalla épica que esto conlleva. Tal vez el primer año de trabajo y el maravilloso sentimiento de independencia económica; pero no es mucho más. Es por eso que el amor se convierte en lo más importante en la vida de una persona. Es el amor quien rompe la monotonía de la vida, la acelera, la cambia, la llena de color y de sentido; es por el amor decide volverse loco por un momento –como diría A. Bryce- y mandar al diablo todo lo que hacemos y lo que no hacemos, porque nos damos cuenta intestinamente que un beso, ese beso, el beso vale más que cualquiera de los cuentos de felicidad que significan un trabajo, una casa propia, cumplir una de las metas resaltadas en el cuento de la vida.
EL juego de la vida
EL juego de la vida
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