Sunday, July 25, 2010

Balas perdidas_Solange Rodríguez Pappe

El día de ayer presenté Balas perdidas de Solange Rodriguez Pappe, aquí, el texto que preparé para la ocasión:

Dicen que dentro de poco, unos pequeños aparatitos muy vistosos, con pantallas que serán lo más tecnológico posible, estarán en las manos de todos. En estos aparatitos, almacenados, dormirán pacientemente centenares de libros esperando a que el usuario los elija para despertar y acompañarlos en un viaje en bus, tomando un café al atardecer o en el escritorio ayudando a un escolar a completar los datos de la tarea del día. Los libros como los conocemos, desaparecerían. Lo cual me llena de temor porque un libro es un descubrimiento. No sé cómo hacen ustedes, amable auditorio, pero para mí, comprar un libro es uno de los actos más emocionantes que pueden existir. A veces voy a una librería con el título del libro que deseo en la cabeza; otras, simplemente ingreso y paseo entre los libros esperando que alguno de ellos me llame, me observe, me cuestione y entonces, alargo mi mano hacia él, lo alejo de todos los demás que lo señalan, algunos con envidia, otros en paz; pero todos atentos ante mí, ante el lector. Observo la portada con atención, trato de descifrar lo que las imágenes, colores, tipografías quieren transmitir. Algunas veces, el libro está allí, las hojas arqueadas, cansadas de haber sido abiertas tantas veces. Entonces lo abro suavemente. Leo la siempre misteriosa dedicatoria, trato de imaginar quién es esa persona inmortal. Leo la primera página degustando el ritmo, testeando la elección de palabras del autor, preguntándome por qué no eligió esta o aquella construcción. Acaricio el papel. Su textura. Leo fragmentos dispersos. Si está envuelto, pues no podré conocer mucho de él, salvo que tenga algún encanto y me sea inevitable comprarlo y entonces, la emoción es mayor. Sentado, con un cigarrillo consumiéndose, retiro su recubrimiento de plástico y entonces vuelvo al mismo ritual que ya he descrito, solo agrego un acto más. Lo abro a la mitad y hundo mi nariz entre sus páginas. El aroma del libro nuevo es excluyente y vaporoso, se desvanece en segundos. Sí, soy algo fetichista. Así es como me aproximo a un libro como objeto, y lo digo, porque es inevitable, si vamos a hablar de Balas perdidas, detenerse por un momento en el libro como objeto. Apenas pude verlo, me sorprendí calificándolo de bonito. Adjetivo que debe ser uno de los más indeseables para un libro, pues bonito es un atardecer, un bebe dando sus primeros pasos o un candelabro antiguo que podemos imaginar adornando el centro de una mesa colonial; pero un libro… no lo creo. Pienso que un libro debe conmover, perturbar, conmocionar. Pero el adjetivo volvía sobre mí cuando pasaba las hojas de balas perdidas y es que sí, es un libro, como objeto insisto, bonito; pero bonito como lo es un león contemplando el horizonte, dormitando en las llanuras; el león es bonito, sí, incluso algunos dirían que hermoso, pero oculta en el fondo la capacidad de destruir a cualquiera, hay que tener cuidado de despertarlo. Cuando uno pasea por las páginas de Balas perdidas, se sorprende por la calidez de cierto personaje que las transita, que es un testigo que no solo adorna los relatos sino que es el relato abstracto, el momento de quiebre en la historia; es parte de la historia. Del mismo modo, las mayúsculas, las minúsculas, el resaltado y las variantes que van adquiriendo el tamaño y las formas de las palabras a medida el relato, relata.
La estética del libro abandonó el calificativo de bonito, se convirtió en lenguaje, en información a utilizar para enriquecer el texto, para lograr el conmover, conmocionar, perturbar que todo libro, como decía, debe tener. Lo insólito vincula todos los textos, me refiero a las pandemias, la pierna que se hincha y hiede; al hombre que, con insistencia, aparece en los sueños; al recordar despiadado de los cuentos de hadas sin influencia de Disney, al cambio de voz en el ataque de hormigas a una cocina, a la venganza dirigida a un simple escritor que tiene éxito, por supuesto a los últimos relatos que son sobresalientes. La escritora construye un universo en el que su lógica no falla, en donde lo extraño tiene el color de lo cotidiano, no hay drama; lo terrible es natural. Me es inevitable, a esta altura, señalar la influencia cortazariana. Puede ser una casualidad, incluso un acto inconsciente o que hayan bebido de la misma fuente; pero los referentes dan vueltas y vueltas entre las páginas de Balas perdidas y dos libros fundamentales: Bestiario e Historias de Cronopios y Famas. Sin embargo, también pienso que no es una ciega seguidora del iluminante escritor argentino; sino que también construye su propia teoría, su propio estilo. Con respecto a la ficción, no la acepta a ciegas. Abre unos cuantos espacios a las restricciones que implica la verosimilitud en la ficción y con gran habilidad es capaz de introducir al lector dentro de una de sus historias como un personaje fundamental, un actuante real manipulado desde la ficción. El cuestionamiento constante sobre qué es lo verosímil es sumamente interesante, desde el primero de los relatos en el que se discute a la novela y se revalora el cuento. Solange Rodríguez también construye su propio camino cuando se reinventa dentro del mismo libro; me refiero a las dos últimas descargas. En las últimas páginas, sus textos abandonan la brevedad y contundencia a la que no había acostumbrado, crecen abriendo caminos engañosos, desconcertantes. La realidad se construye en dosis, línea a línea; siempre sin sorpresa, a pesar de ser una historia perturbadora a más.
Y bueno, así podría seguir desanudando los diversos aspectos que contienen estos relatos, pero preferiría dejárselos a ustedes, amable auditorio, pues aún hay muchos aspectos más dentro de esos textos que nos permiten disfrutarlos a medidas los vamos descubriendo.

Saturday, July 24, 2010

Lima y la Feria internacional del libro

Lima es una mujer polémica, de piernas largas y atractivas, de secretos sumamente bien guardados, de historias llenas de mitos, erotismo, banalidades, colores, significantes, tragedias y horrores. a veces uno no quisiera que exista, otras despierta abrumado entre sus piernas rogando al tiempo un detenerse por siempre. Lima nos confunde entre sus edificios enormes y fríos, entre sus parques de verdes ingeniosos y calles maravillosas de faroles amarillos. Lima resulta siempre ser más de lo que espero. esta noche fue así.
durante el día se mostraba como la peor de mis pesadillas, decepciones, desilusiones, dinero, dolor. un nudo me ahogaba durante el paso de las horas. y su frío, su nueva vestimenta coqueta. el frío de Lima siempre me había encantado, pero nunca lo había podido igualar al viento. Lima es viento que arrasa con cada poro, con los centímetros de piel y concreto, todo es gélido. pero entonces empezó. junto a la noche. caminé tomado de su mano por las calles de miraflores. bebí chocolate caliente (como nunca), me dirigí al recital organizado por Vanessa Martinez en Albanzos. allí, Giancarlo Huapaya, Víctor Coral y la Martinez hicieron de los momentos un gran entretenimiento. luego enrumbamos al centro de Lima. sí, a su corazón. y allí todo fue mejor, Lima se mostró en toda su belleza. el bar Zela, en la plaza San Martín nos tenía escondido un poco de buena literatura. Cuando llegamos, Ernesto Carlín y Johan Page leían algunos textos. su auditorio, pues de lujo. por ahí andaban Gonzalo Málaga, Miguel Antonio Chávez (desde Ecuador, que nos visitaba por lo de la fería, el lunes presenta su novela), Gabriel Ruiz Ortega, Carlos Calderón Fajardo, Luis Hernán Castañeda; además de una serie de escritores ecuatorianos. luego llegaron algunos de los integrantes de la buena editorial Borrador editores y, por supuesto, Jhon Martinez, organizador del evento. también leyó el Cubano Pita y Luis Hernán Castañeda y después un gracias. apagamos las luces, servimos unos tragos y luego, prendieron las luces. Carlos Calderón Fajardo quería homenajear a los visitantes del norte, tomó el micrófono y nos narró un cuento, así, no lo leyó, lo soltó frente a todos como si fuera fácil. aplausos del respetable. luego subió un ecuatoriano y nos habló de su país y de su presidente y al final, Miguel Antonio Chávez nos leyó algo de su novela. pero qué evento. era imparable la narración, la improvisación, las ganas de compartir conceptos. maravillosa noche. las cervezas y los cigarrillos nunca serán suficientes en una noche memorable que empezó con un día para el olvido.

Thursday, July 22, 2010

Balas perdidas_Solange Rodriguez Pappe


La Feria Internacional del libro de Lima ha iniciado. ciertamente, es la fiesta central de la literatura en esta ciudad y ha tomado una relevancia que hubiese sido insospechada hace algunos años cuando se llevaba a cabo en la ex-feria del hogar y transportaban en bus -GRATIS- a todos quienes quisieran asistir. la migración al centro de convenciones del Jockey Plaza abrió los ojos tanto de los organizadores como de los participantes de la feria, decidieron invertir y convertir la Feria en algo más que una reunión de libreros. la participación de escritores importantes de hispanoamerica enriqueció la reunión, la conversación y el atractivo. cientos de miles asistieron. el paseo por el vértice del Museo de la Nación fue polémica, pero percibo que al final todos celebramos la fiesta. ahora la feria internacional se ha mudado al parque de los Próceres, altura de la cuadra 14 de la Av. Salaverry.

El sábado 24 Julio Cabrejos presentará, a las 4 de la tarde, en la carpa infantil, la tercera entrega de las aventuras de Pequito, el sorprendente personaje infantil que ignora el significado de la palabra imposible y cuya imaginación es su principal arma para confrontar la ciudad. esta vez, Pequito se enfrentará a la Maldición del Pirata.

El mismo día, junto a Katya Adaui, presentaré el libro Balas perdidas de la ecuatoriana Solange Rodriguez Pappe a las 7 de la noche en la Sala Blanca Varela. Balas perdidas es un libro fascinante, de notable influencia cortazarian (me aventuro a calificarlo así) pero no sumisión al escritor argentino. Rodriguez Pappe construye su propio estilo a partir de una perversión no solo de la realidad en sí, sino de la ficción. Abre un espacio alternativo a la ficción, la reforma y no solo es capaz de introducir al lector como un sujeto activo dentro de una de las historias sino que exige que aceptemos su ficción no mimética de la realidad. camina por vías de fantasías oscuras. balas perdidas. Son distintos los espacios que me interesan de este libro de relatos, por eso tengo en mente titular mi texto: "Balas perdidas: desde lo bonito hasta la verdad".

estás invitado.

Sunday, July 11, 2010

El mundial... últimos apuntes: lo peor del mundial

pues, entre las muchas cosas que no he querido trabajar en estos papeles, está el tema del fútbol. siempre me he apasionado. el fútbol me ha enfurecido y entristecido. me he sorprendido en comportamientos viles y poco racionales. una pasión que no solo es díficil expliciar, sino que la siento como instintiva y poderosa. en el caso del último mundial, mi trabajo no me ha permitido seguirlo al detalle. solo los partidos suficientes como para disfrutar de buenos encuentros, volver a enamorarme de los sueños de felicidad que tienen algunos países. me entusiasmé con las declaraciones del DT uruguayo tras vencer a la dura escuadra de Ghana, imaginé a Alemanía levantando la copa y sufrí un poco con las derrotas de Italia y Francia. La victoria española me ha alegrado. un país que nunca había tenido la suerte de llegar a alguna final y, la primera vez, vence. qué maravilla!
sin embargo, como últimos apuntes, lo que me gustaría es prponer qué fue lo peor del mundial. no recuerdo haber sufrido tanto en un evento como este. situaciones tan terribles que son las que voy a señalar como un tentativo ranking de lo peor, tal vez estés de acuerdo o quieras agregar algún elemento más.
  • La pelota.- malogró diversos partidos, provocó una serie de errores que costaron goles y eliminaciones precoces.
  • La novia del mundial.- no sé ni de dónde ni cómo apareció esta chica en los medios. sí, sé que está fuertota y todo lo demás y que la promesa de un desnudo siempre será seductor; pero digo, no estaba ni en sudafrica. no tenía nada que hacer más allá de ser una calata más. no pudieron elegir a alguna fanática tan obsesiva que dejó su mundo por irse a ver a su selección avanzar y avanzar. de hecho, chicas maravillosas eran enfocadas todos los días en los estadios, solo sería cuestión de encontrar una que esté medianamente loca o desesperada por atención. nada difícil, sospecho.
  • Waca, waca.- Shakira... qué decir de ella. cada vez me hace las cosas más difíciles. en principio, horroroso el que adapte una versión de Las chicas del Can y que, más tarde, diga que pertenecía a una tribu africana. además de la letra, insoportable, por Dios. que finalice con un, "estás en Africa" y dónde más? insoportable. imagino que sí, un artista podría escribir una canción, esculpir, recitar o actuar sin un compromiso personal, solo guiado por un contrato; pero hay que esforzarse, no? osea, uno es un profesional. finalmente, es una cuestión de imagen. y de fútbol, el evento más importante en cuatro años. pero bueno, ya le harán algún ajuste de cuentas, los colombianos son muy sensibles con el fútbol.
  • Entrenadores y árbitros.- no estuve muy informado. es cierto que el entrenador de Francia consultaba a un shaman, las estrellas, leía el café y bajo esas ideas formaba el equipo? estaba tan demente? un par de árbitros no vieron dos goles. uno de ellos, gigantezco e impresionante en el partido Inglaterra - Alemanía. pero así, gigantezco.
  • El pulpo.- por Dios, ¿es en serio? un pulpo. un pulpo. y me han dicho que ha hecho otras predicciones fuera del tema del mundial. sus últimas predicciones fueron en vivo en todo el mundo. será la reencarnación de nostradamus? horrible!
  • Alan García: lo peor del mundial.- qué? Alan García? sí. no fue al mundial. no sé si lo vio. pero lo que él hacía era asqueroso. durante las horas de transmisión, se colaba un réclame del gobierno que finalizaba diciendo que el gobierno había obtenido la victoria en el mundial contra la pobreza y en una foto estaba nuestro tímido y humilde presidente de la república, con una sonrisa que parecía carcajada, colocándole a la copa del mundial un chullo. su forma de aprovecharse de todo es repulsivo. es el que se coloca bajo el foco en la fiesta.
  • y no sé, tal vez se me escapa algo más por ahí, pero es lo primero que se me viene a la cabeza en esta noche en la que los españoles se van a beber todo el mediterraneo. salud, España

    Tuesday, July 06, 2010

    Edipo en Colono: fuente contra aristotélica




    Aristóteles (sí, soy conciente de que un inicio así espanta a varios de la lectura de un breve artículo, pero qué se puede hacer) plantea que la tragedia ideal debe contener una serie de elementos ineludibles como el "methabolé" (cambio de la suerte en la historia del protagonista, causado por un fallo en el cálculo de sus acciones y no por un motivo moral), "hamartia" (es el descubrimiento o reconocimiento de ciertos personajes), "hybris" (acto de soberbia en el que los personajes se consideran superiores a los dioses), personajes medios elevados (no estén muy alejados de la gente común), etc. y todos estos elementos, entre otros, se pueden reconocer en Edipo rey de Sófocles, la, indudablemente, tragedia favorita del estagirita. uno toma la poética de Aristóteles y va identificando cada punto en la obra de Sófocles, la cual es aludida constantemente. sin embargo, de Edipo en Colono pues ni rastro. en mi curiosidad por comprender Antígona, otra de las obras en las que se puede aplicar lo exigido por Aristóteles, me concentré en la lectura de Edipo en Colono que, según la línea de tiempo lógica, sería el tomo II, aunque haya sido la última tragedia que escribió ya anciano, después de haber ganado todo lo que un poeta de aquella época podía ganar, el buen Sófocles. y entonces me caí en pedacitos. Cuando uno se sienta a analizar, a verificar los elementos, a calcular, pues como que se enfría; la mente se impone al corazón y lo deja allí, simplemente latiendo.

    Edipo en Colono trata del viejo Edipo, ese que se acostaba con su madre y que asesinó a su padre, ese que quiso esquivar el destino señalado por el oraculo y que ignoraba lo que en su sangre llevaba; después de arrancarse los ojos deja su reino y vaga ciego llevado por sus hijas hasta que llega al reino de Teseo en donde reconoce el lugar de su muerte, el palacio de las Erinias, seres no terrenales que se dedican a la venganza. qué mejor espacio para la muerte de quien cometió las mayores atrocidades de la antigüedad. su disposición ante la muerte es francamente conmovedora. sabe que su muerte allí, ante las vengadoras es la muerte justa. Edipo no se mató, sabía que no era lo que debía hacer, que no era la manera de limpiar sus culpas. el deseo de morir es impactante e irrebatible. aquí no hay methabolé, no hay hybris ni hamartia, aquí hay una sensibilidad arrolladora, impactante. no sentí éleos ni fobos (tan solicitados por el filósofo griego) sino un alejamiento ante la posición de un antihéroe como es Edipo, al final de las cuentas, al que realmente uno quisiera tomar de la manos, darle de beber agua y ayudarlo a perdonarse.

    Así, el problema del académico, del que debe guiarse necesariamente por el canon, por lo que debe contener, por la quirúrgica del análisis; olvidando eso que tanto satisfizo desde el principio y que es lo que realmente vale la pena: la conmoción. aventurándome: te imaginas que debió sentir Aristóteles después de analizar y analizar lo que debe ser una obra perfecta y que años más tarde, cuando ya estaba todo escrito, vio Edipo en Colono y simplemente desfalleció por la hermosura a pesar de no contar con casi ninguno de sus elementos?
    Aventurándome: te imaginas porque escribió Sófocles esta tragedia así. no solo es la vejez, no solo el reconocimiento frente a la muerte que, seguro, él también comparte; sino es el hecho de escribir desde el corazón.

    Jaime bayli... otra vez

    No lo odio. de verdad, no es eso. pero francamente me parecen insoportables estos tipos que creen que somos idiotas. puede ser que sea todo una gran coincidencia. puede ser que mi mala suerte se haya ensañado con el caso del showman. en el mundo del puede ser, las variables juegan con demasiado empeño. hoy, mientras cenaba vi un réclame en el que el showman aseguraba que su programa dominical pasaba a ser diario. ¿pero es que este tipo piensa que somos idiotas o solo desmemoriados? hace unos meses renunció al canal insultando al dueño de maneras francamente coloridas y señaló (palabras más, palabras menos) que se tenía que quedar porque sino era así, tendría que pagar una multa según el contrato que había firmado. y que se quedaba contra su voluntad porque él no quería seguir, que el canal esto, que el dueño lo otro, que el gerente más allá. cuando me enteré de su pataleta recordé a César Hildebrandt siendo capaz de levantarse con el dueño en frente, defendiendo su nombre y largándose porque era lo que a él le parecía debía hacer. nada de multas ni de vainas, nada de venderse. el dinero pudo más que su indignación. no sé qué habrá dicho después. los periodicos no se ocuparon de cómo Bayli trató de desdecirse, disculparse, justificarse, engañar para seguir ganando más dinero. francamente me molesta. quisiera pensar que una cosa es él y otra distinta su literatura, pero no puedo dejar de pensar en que también utilizó su programa para publicitar una novela en la que cierto personaje compartíta características (pura casualidad) con el autor. insisto, agradezco muchísimo el tener cable, porque esos domingos en los que uno quiere echarse en la cama sin moverse y solo distraerse un rato, puedo ver Family guy