Thursday, April 29, 2010

Universidad Católica y Cipriani

La universidad Católica, espacio intelectual que albergó mis digresiones simples y complejas, hoy se ve, nuevamente, atacada por Monseñor Juan Luis Cipriani. porque es él y no la iglesia Católica quien agita las aguas. quiere apoderarse de la universidad a como dé lugar y es apoyado por una serie de medios de comunicación que le otorgan el espacio para referir sus opiniones sin realizar una investigación seria. solo lo dejan hablar y decir lo que le da la gana. por qué en este tema no hay una investigación seria, no solo una recolección de testimonios que, evidentemente, solo llevan agua a su molino? y pienso que este tema amerita una investigación, porque estamos hablando de control, censura, apoderarse de una de las universidades más importantes del país y de la región; y que ha logrado esto por ser plural, defender la diversidad y luchar por la verdad. el ejemplo es sencillo, Salomón Lerner, rector de la universidad en los 90s, dirigió la CVR y no tuvo temblor alguno para denunciar abusos de todas las partes, decir las cosas como se debían e investigar sin miedos. en El Comercio, después de la CVR, le hicieron una entrevista profundizando en el seguro dolor que le provocó recopilar todos estos testimonios de sangre y abuso que el país aún guarda en su corazón. recordemos el triste comentario de Cipriani ante los militares alentando ejercicios de discriminación. ese tipo de dirección es lo que se necesita en una universidad? y no digamos La católica, cualquier universidad en lo que se busca el conocimiento, situación que requiere como presupuesto la libertad intelectual, la apertura de opiniones y acciones, la tolerancia.
La universidad ha perdido la acción de amparo impuesta ante el Tribunal Constitucional. lo cual es rarísimo al ojo de cualquiera, pues esta solicitaba la defensa de la autonomía universitaria, situación garantizada por la Constitución. el solo hecho de un Cipriani reclamando el control de la universidad ya es intervención y esto no es difícil de entender. pero parece que vivimos en un país demasiado conservador, tradicional y lo suficientemente cobarde como para no poder enfrentarse a la Iglesia y decir, sabes, estás equivocada. El Tribunal no tiene la facultad de decir, ahora Puc, tienes que hacerle caso a la Iglesia; todo lo contrario, solo ha dicho que no hay intervención, en ese sentido, la Iglesia no puede decir ni solicitar nada.
El tema es bastante complejo y se fundamenta en el testamento de José de la Riva Agüero, este me parece, según la información que he tenido, bastante claro, sistematico y seguido al pie de la letra durante seis décadas, hasta que a Monseñor se le ocurrió tomar la universidad. tal vez cuando postuló no ingresó y por eso, ahora quiere estar ahí sea como sea.
Mi posición no es de derecho, aunque podría explicar cada detalle legal sucedido a partir de los testamentos de Riva Agüero y porqué la Iglesia no tiene el derecho que se arroga (la no representación, sino solo la designación de uno de los miembros componentes en la junta administradora de los bienes de Riva Agüero); sino, de intelectual que ve en la intervención de la Iglesia un peligro de magnitudes incalculables, un riesgo tan grande que provocaría que muchos jóvenes intelectuales abandonen sus facultades y se dispercen, pues nuestra casa de estudios se convertiría en una extensión de una de las ramas más conservadoras y recalcitrantes de la Iglesia: el Opus dei. habrían libros aceptados y otros censurados, no habría libertad de cátedra y alumnos bajo vigilancia por sus ideas. ninguna universidad debería tener normas tendenciosas ni limitantes; entiendo la moral, pero inaceptable la moral de las ideas en una universidad que busque la verdad. sumamente preocupado me tiene esta situación en la que la posibilidad de limitar el trabajo intelectual universitario se siente como tambores de guerra en las murallas de la ciudad.

Friday, April 23, 2010

truenos, coqueteos almibarados, siguiendo el torrente del licor. te agradezco en todo caso, fue un poco de oscuridad dentro de mis miasmas incandescentes. harto de las calles, basta de anuncios, solo un andar despreocupado y libre, vivendo de tu corrupción. soy el único que agradece el dolor que significan las palabras que tropiezan con mis oídos. es momento de fundar una nación sin pasaportes. el país de las búsquedas. no es suficiente renegar de los que pasaría si. sobrevivir es una consigna de superficies brillosas. a veces no puedo dejar de pensar en los muertos, en sus caminos de recuerdos acabados. para qué recordar al mundo cuando uno ya murió. para qué pensar en mundo el mundo cierto... nutrirse de lo no real.

Tuesday, April 20, 2010

La vanidad de las ideas


No tengo facebook. no tengo hi5. no tengo fotolog. no bailo. ¿qué tiene que ver todo lo anterior con el baile? pues creo que no tengo nada de eso por el mismo motivo por el cual no bailo. El baile se me antoja divertido, liberador, natural e irreprimible. uno simplemente está escuchando música y la cabeza se agita de arriba hacia abajo, el pie insurrecto golpetea rítmicamente el suelo, la cintura (o lo que haya actualmente en ese lugar) se convierte en el centro de la fuerza centrífuga. sin embargo, y a pesar de estas fuerzas de la naturaleza, hay gente -como yo- que no baila y si lo hace, es motivo de comentarios y de sorpresa general -efectos desvergonzados del licor-. entonces, ¿por qué no bailo? recordaba esos años terribles de la adolescencia en el que las hormonas afiebraban la razón y se actuaba sin norte, como espermetazoides buscando el oculto -y esquivo- ovulo. la masa era la que señalaba las pautas; la que venía en negritas y subrayada era bailar. pretexto perfecto para iniciar una relación con una jovencita que luce frenos, granos y cuerpo en formación. los inexpertos -presente en la clase, profesor- trataban torpemente de seguir los pasos de los seductores y curtidos bailarines de manera triste y, consecuentemente, rechazada. no entendía cómo ellos lograban, en solo unas cuantas canciones -las canciones eran las medidas de tiempo- de pronto, alzarse victoriosos entre los espermatozoides atascados que cabeceaban paredes sinsentidos, esperando solo unos minutos para morir. no entendía y claro que con el tiempo comprendí. en principio, nunca me ha gustado estar en el centro, adelante, ni atrás; posiciones todas llamativas, atractivas. he sido feliz, profundamente feliz, siendo invisible. y el baile es eso, llamar la atención, ser observado y juzgado, seducir a los ojos. cosa que para los chicos como yo, es un negocio perdido. no es que me considere feo, es decir, no es que crea que puedo trabajar curando hipos, o como amenaza para que Mafalda tome la sopa; pero pues, como en una buena triste noche con mi gran amigo Julián definimos, pertenezco al mundo de los no-feos. más no se podría decir. mundo en el que tenemos como una ventaja salvadora la capacidad de encantar con la palabra: de eso, en el baile, nacalapirinaca. petético, terriblemente patético, preguntarle a gritos ¡cuál es tu nombre! a la chica bonita que se mueve sensualmente en la oscuridad de una pista de baile. ni pensemos en tener un intercambio alturado de ideas. fue la exposición lo que me desanimo del baile. la sobre exposición, la necesaria exposición, la incandescente exposición atrapada en el ruidoso silencio de una conversación imposible. Nunca me gustó. ni en las clases, ni en ningún lado. soy, algo así como tímido. y digo esto, "algo así", porque hay una contradicción, ¿cómo es posible que diga que no me gusta la exposición, es más, que evado la exposición si tengo un blog -exposición- y dicto clases -exposición-? y entonces pienso, que estas dos exposiciones no son sobre mí, a pesar de que en el dictado de clases puedan juzgar cómo me veo; no es lo importante, lo que juzgan es cómo pienso, al igual que en este desestresante espacio: cómo escribo, qué escribo; finalmente, mis ideas. Situación que, claro está, también podría encontrar en alguno de los espacios en los que no participo, pero pienso que este es más oscuro, menos resaltante, tal vez hasta excluyente; como que los espacios en los que no participo están adelante o atrás o al centro, es decir, en lugares llamativos, atractivos, lugares en los que nunca me he sentido cómodo.

Y pienso de que va por ahí: no tengo facebook, no tengo hi5, no tengo fotolog; porque la vanidad de la que yo sufro, es la vanidad de las ideas.

Sunday, April 18, 2010

gravedad

Ayer, cinco de la tarde. música de fondo. una que me lleva a unos cuantos tiempos, espacios y colores de soledad. tristeza... parecía que no había más en el mundo, solo ver cómo los colores vibraban como viejas leyendas de caminos amarillos. la tristeza se erguía entre los edificios de la ciudad, silenciando metales crugientes, sonrisas desdentadas. imponiéndose entre la noche y el día. ¿Cuál es la mejor hora para la tristeza?

Bryce en contienda


Alfredo Bryce Echenique está compuesto por sentimientos, ideas, amigos, familia y, claro, como todo escritor, por mentiras. al final, la historia, para un escritor, es un capricho, no una realidad y frente a esto, Bryce Echenique ha tenido un enfrentamiento contra la realidad que, pues, le ha herido, ha producido un terremoto en sus estructuras con réplicas que no cesan. cuando escucho su nombre, no se me cruza por la cabeza el crimen, falta, facilismo, irresponsabilidad, palomillada de plagiar artículos y publicarlos por todo el mundo; sino, sus novelas, la ternura, la sorpresa y el sorprenderse; la locura como salvación y armadura ante una realidad que es lacerante e invencible. y, personalmente, no me importa. sé que ha plagiado. no tapo el sol con una novela o un cuento y su mundo de fantasía y ficción lucha con palabras para imponerse ante la realidad que ya le lleva un juicio perdido y una multa jugosa impuesta por el Indecopi. Gonzalo Pajares lo entrevistó y trascribo solo unas cuantas preguntas:


"Señor Bryce, yo hice la investigación, y no soy fujimontesinista. Si reconoce que plagió no será menos escritor…

Mira, viejo, si quieren que me disculpe por algo que no hice, me disculparé; pero yo no siento haber plagiado a nadie. Esto algún día se aclarará. Acá ha habido un montaje siniestro.

Sí reconoció un plagio: el que hizo contra el embajador Oswaldo de Rivero.

Ese fue un error. Le escribí, y allí sí me disculpé e hice público mi error.

Si usted es inocente, ¿por qué Caretas, después del plagio contra Carvallo, dejó de publicar sus textos?

La razón es que mis textos eran muy largos y nos les gustaban. Además, no los publicaban porque estaban muy mal económicamente… esa es la razón que me dieron. Si usted supiera la cantidad de artículos míos plagiados…

Que otros pequen no lo hace santo.

Si cree que son textos de otros y no míos, está en su derecho.

No lo creo, lo he comprobado.

Otros me han dicho, “si has cometido este error, reconócelo”; pero yo no considero que haya plagiado a nadie. No le dejo de dar la razón a usted; sin embargo, no acepto que esto sea la total realidad. No le estoy diciendo que miente –por favor, entiéndame bien–; pero quiere que acepte algo que no puedo aceptar. Cuando me equivoco, lo acepto.

¿Cree que yo soy parte del ambiente podrido que denuncia?

No, viejo, haces tu trabajo y actúas de buena fe. Solo estás equivocado.

¿Sigo siendo su amigo?

Por supuesto. No niego la amabilidad de su entrevista. Esta es muy sincera y usted la quiere acabar con una confesión que yo no estoy dispuesto a dar. Yo no puedo ir en contra de mi verdad.

Le confieso, señor Bryce, que lo admiro como escritor, que lo quiero como amigo; pero hoy lo respeto menos.

Qué se va a hacer, lo siento muchísimo; pero si hago lo que usted pide, a lo mejor, pierdo más que su afecto.
Entrevista completa: aquí

Saturday, April 10, 2010

confesiones de un escritor

Renato Cisneros, recientemente publicado por la editorial Alfaguara, durante una entrevista de radio, señaló que la editorial quería publicarlo y que él tenía una serie de historias que podían conformar una novela y que estos tomaron forma en el proceso de corrección que realizó con la trasnacional. luego, el locutor le preguntó si escuchaba música mientras escribía y el poeta dijo que así lo hacía cuando escribía narrativa, por ejemplo -recordó- esta mañana escuché a Rod Stwart y también escucho a Cindy Lauper... luego dio un par de nombres más. el locutor de radio se sorprendió y le insistió: Lauper? el escritor asintió.


casi choco.

Tuesday, April 06, 2010

con la soga en el cuello

no me sobra el tiempo desde hace muchísimo tiempo (paradojico, no?). no sé, desde mi primer año de universidad. trabajo para pagarla desde que tengo 19 años. una locura! pero siempre me hacía el tiempo para leer, cada minuto lo usaba para eso.
pero a medida, he acumulado veranos, el tiempo se ha ido reduciendo y en estas semanas, solo he podido leer, lo que he tenido que leer. que no está mal, eh? no me malentiendas. pero he tenido que dejar Pastoral americana y una gran lista de libros bajo la cama. eso me entristece. de verdad, quisiera lanzarme de cabeza entre las páginas, sorprenderme por las formas de las letras y por la tinta desgastándose en años... pegármelo al oído para fingir que realmente esas palabras son voces lejanas y deslizar la piel de mis dedos por las páginas mientras mis ojos se detienen en una palabra, la saborea, paladea, calculan su peso, sus misterios.... como si todo el mundo se detuviera. extraño esa sensación de descubrir que me otorgan los libros. ser un explorador de ideas. imagino que, siguiendo con la paradoja, aún queda, hermanos, mucho tiempo para leer.