
Philip Roth es uno de lo escritores más comentados de los últimos años y pienso que, junto a Paul Auster, es también uno de los más reconocidos dentro de la actual literatura norteamericana. Recibió, entre otros premios, el Pulitzer (1997) por la novela Pastoral americana, de la cual me ocuparé en las próxima líneas. primero, seamos un poco mesquinos: desconfío de la literatura norteamericana, como desconfío del cine norteamericano. para nadie es misterio que la producción cinematográfica norteamericana es facilista, de estudio de mercado, de entretenimiento bajo formulismos; pues, poco más o menos pasa con algunas creaciones literarias. entonces, prestarle mi tiempo a estas me preocupa en el mismo sentido que me es cuestionable asistir al estreno de un blockbuster. todo puede estar construido a partir de un mecanismo publicitario. Roth rompe el esquema. no he terminado de leer aún Pastoral americana, pero ya me exige algunos comentarios.
hasta el momento, Roth, se centra en dos modelos bastante clásicos: el primero, muestra el modelo del sueño americano clásico, la familia perfecta con el padre héroe deportivo, la madre una belleza de concurso, los hijos bonitos, deportistas e intelectuales; es decir, el modelo de la casa con la cerca blanca y el gran jardín. el segundo modelo es el del norteamericano crítico, el hippie que protesta ante el imperialismo yankee, que lucha contra un modelo democrático cuestionable, que es capaz de levantar las armas por sus ideales, todo un súper héroe. y entonces, es aquí donde interviene el narrador: Zuckerman. Este es un escritor medianamente exitoso quien cuenta la historia de la familia perfecta convirtiendo las páginas en un mecanismo de relojería suiza. escéptico, investiga la realidad de la familia perfecta, ¿cuán posible es? El primer módelo se quiebra lanzando esquirlas cuando nos enteramos de la hija, en apariencia tan perfecta como sus hermanos, que coloca una bomba en una bodega y mata a un médico. ella es el segundo modelo. ¿te imaginas lo que sería para un padre perfecto con una esposa perfecta, con una vida perfecta, tener una hija terrorista, asesina, repuediada por todos? aquí es donde cada uno de los personajes de la novela muestra, con orden y detalle, que su vida tan aparente, encierra una serie de tragedias y traumas: ¿por qué una jovencita tendría que lanzarse a un concurso de belleza, por ejemplo? ¿qué tiene que comprobar? quien, hasta ahora, parece superar todo cuestionamiento del narrador, es el padre de la familia, el Sueco. sin embargo, nos enteramos en las primeras cien páginas, cuál es su final. en ese sentido, también nos enfrentamos a una novela que no nos permite adelantar juicios, pues desarrolla la teoría de la causalidad: no hay acción sin causa. están allí, solo hay que ser pacientes. nada sobra, como el final del acápite 4 del capítulo II. Si leer una novela es caminar sobre un sendero lleno de misterio, ese final, hace que uno se detenga en seco, voltee, y mire todo el camino recorrido, recuerde cada paso, cada sensación y encuentre un momento de perfección.
Un escritor Blockbuster o bestseller es aquel que, independientemente de la calidad de su escritura, quiere vender, ser famoso, exitoso, que hablen de él sin importar porqué o cómo, es capaz de inventarse un romance con alguien famoso, una pelea escandalosa, calatearse en la portada de su libro; hacer lo que sea necesario para obtener el comentario del mundo; ¿Roth podría ser un escritor de este tipo? podría... como cualquiera podría serlo... y es su derecho si es que quisiera transitar ese camino; pero lo dudo: entretener a cualquiera y sastisfacer a quienes no solo buscan una forma de pasar el tiempo; es capacidad, no es efectismo; es conocer el duro oficio de escribir.