Saturday, September 19, 2009

luces de sirena

camino intravenoso azul, terso, resbalando vientos, tomando acertijos ennudados. a veces uno se siente religioso, dibujo cruces en el espacio, las dirijo a cuerpos ajenos, a la carne que no tiene color; escucho mis pasos como latidos urbanos, el aleteo de la chala. puedo sentir tus hojas esperándome para crujir cuando las piso y escribo en ellas. y me cruzo con personas adoloridas que buscan amarse a sí mismo cuando no reconocen que eso es imposible. esperan la voz de un dios que se presenta con tanta contundencia como el árbol que se tala en la selva.
los agentes en boceto se proyectan en sombras de muros sin grafitis. sonrío porque creo y eso es más estimulante que la certeza. envidio la alegría de los que saltan en las esquinas, de los que bailan sintiendo promesas, sabiendo que no hay verdes exteriores. hay que romper todas las promesas... y llorar sobre los dibujos porque todas esas promesas son canciones de manicomio. y la verdad es que lo único que significa es enloquecer.

Monday, September 14, 2009

Que la tierra te sea leve: Ricardo Sumalavia


Ricardo Sumalavia es uno de los mejores escritores de cuentos (si no es que el mejor) surgido en los últimos años. el trabajo realizado en relatos breves y microcuentos que hemos podido disfrutar en Habitaciones (1993), Relatos familiares (2001) y Enciclopedia mínima (2004) es, cuando menos, notable. el esfuerzo por la brevedad significativa en sus relatos es impresionante y sospechable la influencia de la literatura oriental que, a veces, pareciera decirnos que bastan solo unos segundos en la vida para que esta sea trascendente. de este modo, en los realtos breves de Sumalavia solo hay sustancia, solo la explosión, solo lo que conmueve... Ricardo Sumalavia piensa y escribe en el "solo". El fraseo, por lo tanto, no se luce; cumple y es efectivo; pero no deslumbra pues es opacado por la explosión de la brevedad. no digo que no se pueda apreciar, pero para esto se exige un ojo buscador, una lectura en planos, un disección pausada y detallada.

En Que la tierra te sea leve, la primera novela del escritor peruano, se pueden encontrar las mismas características que en su narración breve. ¿Cómo un escritor entusiasmando con la brevedad logra escibir una novela de más de 100 páginas? pues la respuesta es la técnica.


Sumalavia estructura su novela en distinos planos; tantos que pareciese un derroche de habilidad. Podemos hablar de saltos de tiempo que el lector tiene que ordenar; también de los narradores, los que se dedican a ser visuales, los que toman las voces de los personajes, los que son confesionales; que pienso, son los tres grandes ejes narrativos. también podríamos hablar del lenguaje y el fraseo musicalizado por grandes fragmentos de la novela, hasta que, la voz y el modismo torpe de una mujer vulgar toma la posta y continúa con la narración. y, por supuesto, de la fragmentación de la historia.

Hasta aquí, es la forma lo que me ha interesado; pero es que el fondo tiene como única materialización esta forma; es decir, no es una opción estratégica, es necesidad.

Se nos presenta una historia de búsquedas y contrastes, y como toda búsqueda, es un transitar al pasado, a las causas primitivas, a recordar dónde, cómo y por qué se perdió lo que hoy se transfigura como tan necesario. el personaje de Fefer, el enano sátiro, es el más interesante por lo sórdido, lujurioso, casi delictivo quien se mimetiza en callejones y seres oscuros. me hizo recordar a ese personaje del que habla Ribeyro, un delincuente peruano en París, que lo auspició a él y a otros escritores, en la Tentación del fracaso, si no me equívoco.

Son las piezas del rompecabezas las que me llaman la atención. una novela de relatos fragmentados, independientes si quieres, que se unen como pistas de un crimen. Disfruté descubriendo los planos, reconociendo los narradores, analizando el tiempo, unificando los fragmentos, como un niño buscando entender cómo funciona su juguete más querido.

estimo la primera novela de Ricardo Sumalavia, finalista del premio Herralde, como una de las entregas más importantes del año, necesaria para todo aquel que cuestiona la compatibilidad entre cuento y novela. y, por supuesto, una prueba más de la pericia narrativa de tan importante autor.

Sunday, September 13, 2009

el ser peruano

estaba pensando en eso de ser peruano, del globalizante adjetivo. aunque algunos podrían decir que más que un adjetivo es un estado de ánimo. pero no voy a entrar en esa discusión. en realidad lo que pasaba por mi mente era una extrapolación. los gringos y su egocentrismo, que ya he llamado más de una vez gringocentrismo, me distrae, así como su optimismo, el creer que lo pueden todo. ¿alguien dudaría de que es ese uno de los secretos de su éxito? en cambio, nosotros, los peruanos, buscamos de manera incansable como derrotarnos. como que no nos damos cuenta que la derrota del otro, no solo no es nuestro triunfo, sino que también es nuestra derrota; su caída, de manera inevitable, nos empuja al suelo porque -esto es evidente- estamos todos conectados. ¿por qué desde el colegio nuestros apodos son humillantes, insultantes, atemorizantes y no más bien alentadores, entusiastas, progresistas? ¿qué tan conveniente es que nuestras historias siempre sean tristes y trágicas en vez de vacías y con héroes que lucen la bandera flameante como marco? pero bueno, es solo un cuestionamiento sobre la inutilidad.

Wednesday, September 09, 2009

algunas reflexiones

me veo, no forzado, pero sí bastante interesado de hacer algunos comentarios sobre los post aparecidos en los últimos días en mi blog, intitulados: "extractos". si los he llamado así, es porque lo son, es decir, son fragmentos de un cuento que estoy trabajando pero que no tenía muy claro cuál técnica utilizar para que tenga una mayor efectividad y una atmósfera cercana a lo que buscaba. entonces decidí escribirlo en mi blog, pero a modo, insisto, de fragmentos. además, tampoco estaba en mis planes que esta historia cumpliese una estructura clásica ni nada similar. en fin, es lo que llamaría un ejercicio. y a la vez, resultó también ser un experimento. y lo digo así porque estos post han generado una serie de comentarios que algunos de ustedes, mis lectores, han ido dejando día a día y en cada uno de los extractos. de estos, pues he tenido algunos que entendieron desde el principio que esto era ficción y que han criticado con bastante tino, diré, el trabajo expuesto. otros en cambio, pensaron que estaba confesando una serie de malformaciones que estaba sufriendo. de estos últimos, pues se dividieron en dos bandos: aquellos que me ofrecieron ayuda, que me decían que lo que importa es la belleza interior, que me recordaron que siempre he dicho que yo vivo de mi cerebro y no de mi cuerpo; en fin, aquellos que me brindaron su apoyo ante las deformidades que -sospechaban- estaban torturándome. pero hubo un segundo grupo, no sé si un grupo, tal vez es solo una persona bastante obsesiva, que se dedicó a desearme, anonimamente, lo peor. que aseguraba que era justo que sufra estas mutaciones y que mi monstruosidad interior salía a luz o algo así. la verdad es que como estas frases me parecen poco ingeniosas, no las recuerdo bien y como no tienen autoría, tampoco me parece parafrasearlas, no vaya a ser que alguien se las arrogue. pues diré que no, no me ha pasado nada, que estoy bien, que mi rostro no es más feo de lo que ha sido siempre; salvo la mala suerte que siempre me ha acompañado y que ha sido materia de historias en los bares y cafés provocando risas y carcajadas entre mis amigos.
así que lo siento mucho, al parecer te gusta patear a los ya caídos; ya sucederá y cuando suceda podrás insultar y decir todo lo que quieras, pero por el momento; pues no. a los demás, gracias por el interés, por los comentarios, por la lectura. finalmente, considero que entonces, la escritura no está tan mal, porque hasta estos que esperan que me pase algo terrible, se comieron el cuento.

Extracto: epílogo

El caos es prepotente, por mucho que quiera huir o esconderme, me atrapa y se coloca frente a mí, bufa rencores. me es sorprendente haber vencido el caos. ¿dónde están mis cigarrillos? encontrar el orden en aquello que era para mí un escondita, mi único refugio, es como un prueba de que dios existe y que es bueno. gracias noche por cobijarme, no solo como en estos momentos en los que puedo escuchar mis pasos resonantes sobre el cemento; sino por darme trabajo, un trabajo nocturno. es curioso que todos los que me acompañan en ese call center sean como yo. Sí, claro, no me refiero a que tengan estas protuberancias en todo el lado izquierdo del rostro, ni esta mancha escarlata sobre la piel como una marea roja; pero todos los que estamos allí somos especímenes de circo. la señora de bigote y sin pechos, el enano de voz gruesa, el legañoso bisco; todos somos seres sin amigos, asociales. me gusta que mis palabras suenen a ritmo de mis pasos. y creo que nos damos cuenta de eso, que todos pertenecemos a la misma raza, a esa especie que es señalada como "fea", lo cual no es una característica, ni un juicio, es un puro insulto. la comunidad de los no queridos, de los temidos, me divierte. no puedo esperar a que llegue el fin de semana y ver la reacción de la gente cuando entremos en un restaurante y nos vean a todos juntos en una misma mesa. estoy siendo demasiado redundante, pero es que es así, todos juntos en una misma mesa. me imagino a la mamá diciéndole al pequeño malcriado, no se le mira así a la gente. al bromista preguntando si es que ya empezó la temporada de circos. al mesero cuestionando si es que vamos a comer en una mesa o si solo nos tiran la comida al piso. va a estar pero cojonudo. la idea de contar con la amistad de seres como yo, seres que se sienten tan mal como yo me hace sentir tan bien: no estoy solo. nos lameremos las heridas mutuamente, animales sangrando en la carretera. esos muchachos... por qué me ven así... qué quieren de mí... eso es una cadena...? un cuchillo...? sus ojos son rojos...? sí, duelen los golpes, no puedo ver nada, solo siento sus pies hundiéndose en mi estómago, el sonido de mis costillas quebrándose...
nada más
silencio
deja de doler
no más dolor
dolor
dolor
puedo no respirar
puedo no sentir
finalmente...

Saturday, September 05, 2009

Extracto V

Hoy salí de mi departamento. el vendedor de periódicos es el único que no ha cambiado su expresión al verme. nunca le ha llamdo la atención nada. siempre está allí, revisando cualquiero cosa, puede que no se haya dado cuenta de ninguno de mis cambios. esa fue la causa del engaño. es culpa de mi salida matutina. quise levantarme el ánimo y ahora solo lo he tirado al piso, he construido depresiones. me duele verla. realiza el mismo juego de siempre. lujuria. le coquetea en la puerta, le muestra, aunque en realidad pienso que presume, sus pechos que se asoman. le da un beso a la mejilla a él como a tantos otros antes. ahora lo toma de la mano, abre la puerta con habilidad y lo hace entrar. en cualquier momento encenderá la luz de las velas. no entiendo porque siempre la dejan. si me dejara enredarme en sus cabellos al amanecer, verla untar sus cremas sobre su cuerpo por las mañanas.
me gustaba mucho seguirla. ¿dónde está el vino? oh, sí, allí.
verla caminar. aunque las noches y su enorme deseo de ser apreciada siempre me fue doloroso. ahora no podría seguirla. me era indispensable pasar desapercibido. es delicioso el vino, me encanta embriagarme. esta noche caminaré, aunque sea un rato. me gusta vestirme para caminar, usar el saco largo de cuello alto, la bufanda, la capucha, y esos lentes con una luna transparente y otra oscura. me gusta cuando me tienen miedo. como si supiera secretos. bajan la cabeza o cruzan la pista, evaden enfrentarme porque saben que podría denunciar su mayor secreto, el amorío que tuvo con un hombre casado, su jefe, cuando trabajaba por la ex-embajada argentina y mi rostro le recuerda sus secretos.
la noche y la calle, refugios. la música, un idioma. el viento, te extraño tanto.

Wednesday, September 02, 2009

Extracto IV

¡Soy un idiota! siempre pensé que ellas estaban para nosotros, los deformes, los tullidos, los cobardes, los que jamás podremos obtener el afecto de una mujer; pero esta mancha, estas protuberancias... su rostro de rechazo me fue insoportable. ¡dolor! ¡demasiado dolor! pero me siento solo, son ya varias semanas. llevo tres sin trabajar. se me acaba el dinero y ni siquiera una puta me acepta. detesto mi rostro. ¡detesto esta maldición!