Friday, June 26, 2009

Heraud, Corazón volador


En la Alianza Francesa de Miraflores, se presenta Heraud, Corazón Volador. obra de teatro basada en la vida del joven poeta que muere a los 21 años de edad. Javier Heraud, sospecho, siempre ha estado en la sombra por su pasado político, por su intento guerrillero, por ser comunista, por luchar contra los burgueses. pero los tiempos están cambiando. ahora podemos hablar de hace unos años con la distancia que otorga el documento histórico y poco a poco, Heraud obtiene un nombre tan poderoso como relevante.


La obra es, no hablo aquí tras el análisis frío y acusioso del crítico, sino desde el punto de vista de espectador conmovido, asombrado y sometido por un guión sobresaliente, poderoso como la poesía misma, tan arriesgada como cualquier enamorado que quiere aceptar que ama. la obra empieza retumbante, abrumadora, silencia de manera imponente a todas la viejas bien que quieren hablar de cómo cocina su críada. luego los diálogos. al principio cuestan un poco, demasiada honestidad, atmósfera en la que no vivimos ni de casualidad. Javier Heraud (Franklin Dávalos) nos derrota con sus miradas, con sus gestos llenos de pasión, con su voz que retumba en el pecho del auditorio. quienes acompañan a Heraud durante el recorrido astral que se visiona en la primera parte de la obra es perfecto, no sobra nada y el final de la primera parte provocó en mí dos reacciones: salir a tomar aire, fumarme todos los cigarrillos que pude en esos solo diez minutos y pensar: si así terminó la primera parte, qué habrán pensado para la segunda. el inicio de la segunda, es... me gustaría ser muy claro con respecto a qué es, pero me parece injusto, terrible para tan buen guión escrito por Eduardo Adrinazen y Claudia Sacha; así que aquí me quedo en silencio, como quedé yo al salir del teatro. aunque en realidad, quisiera terminar con una pregunta: ¿Qué haces allí, detrás de un monitor que no sales a ver esta obra de teatro?

Thursday, June 25, 2009

Murió Michael Jackson

Que haya muerto Michael Jackson es una noticia conmovedora para, imagino, todos los que pisamos los 30 años de edad. el rey del pop es uno de los personajes más raros que ha dado el arte en los últimos años. a pesar de haber nacido hace 50 años, pareciera que es en los 90s cuando entra en la adolescencia, se le da por experimentar, por vivir aventuras de amor, un matrimonio extraño, hijos, y, por supuesto, pedofilia: no hay cosa más bella que compartir la cama con un niño, dijo alguna vez. ni videos orgiásticos ni desnudos de primera página superarán esa frase. la construcción de una mini ciudad llamada Neverland, es una buena analogía de lo que pasaba dentro del ídolo, el mundo que conocemos, en el que vivimos sin otra opción le era insoportable. necesitaba su mundo. a medida íbamos descubriendo las curiosidades del rey del pop, nos sorprendía más. cuando dejó de ser negro, pienso, terminó de alejarnos a muchos, pues ya del MJ que conocimos en Thriller o en Bad, ya no quedaba ni la nariz. la muerte del cantante como que se lleva un poco de todos, de esos años en donde era inimaginble que alguien así tuviese un amor reprobable hacia los niños, cuando ser inocente era lo más bello que teníamos. larga vida al rey!

Sunday, June 21, 2009

noche

Extraño una vieja sensación.
en noches como esta, me instalaba en la sala. llegaba de donde fuera y de haber vivido algo hermoso...
así eran todas las noches, hermosas; todo era un descubrir, la soledad era el filtro de colores que me dirigía cuando caminaba por mis calles frías hacia el faro, hacia cualquier lado en realidad, para luego sentarme en el muro y encender un cigarrillo. eran noches felices, luego deshacía el camino recorrido y me encontraba con mis amigos en algún bar para beber y beber, reír, equivocarnos;
el pollo Pierre,
Cripto,
Vampiroz,
tantos espacios que nos esperaba con las sábanas deshechas.
Volvía a casa con una gaseosa helada. sacaba de su estuche la vieja máquina de escribir que le había pertenecido a mi mamá cuando ella estudio en la universidad y que, dicho sea de paso, la había heredado también.
ponía un disco, recuerdo que El último concierto me acompañó mucho en esas noches
y
también un disco de Black Sabath, te acuerdas?
ese, el que tenía una portada
perturbadora
con una niña en un columpio sobre un campo de hojas secas.
y entonces escribía sin importarme nada, solo el sonido maravilloso del tecleo,
uno detrás de otro,
el rodillo avanzando,
la campana que señalaba la línea moribunda.
una y otra vez, hasta que de pronto,
el silencio,
solo mi respiración:
había terminado de escribir el peor cuento de la historia.
me sentía tan orgulloso de hacer lo que me daba la gana.
abría la puerta y encendía un cigarrillo, desde mi balcón observaba cómo las volutas coqueteaban con dios en su ascenso.
luego veía las cuartillas sobre la mesa, la inexactitud en las líneas, los errores y me decía en algún momento, cuando vuelva a tener una máquina, las corregiré.
nunca lo he hecho, sabes? las guardo bajo mi cama... aunque eso fue hace años.
ya no están allí.
simplemente se fueron.
como todas las historias que nadie lee.

Thursday, June 18, 2009

fumando


Qué es ser un escritor? esta noche me lo pregunto y por supuesto no es la primera vez, así que, de seguro, nuevamente, no encontraré respuesta. vengo del colegio de abogados en donde un escritor y jurista ha presentado un nuevo libro. estaba solo. es decir, estaban mis buenos amigos escritores, el editor y una serie de amigos del autor. pero sobre todo, estaba el vino. la copa se balanceaba en mi mano mientras conversaba con ellos. me reía con sus bromas. bebía un poco, pero estaba solo. vi a un poeta enamorado que podía besar sin temores, con ilusión. pero yo pienso que escribir exige de cierta disciplina, de la constancia, de un trabajo que me solvente mis gastos, mi aprendizaje, el poder comprar libros, ir al cine, viajar...; así que me tuve que despedir levantando el emblema: mañana trabajo temprano. pero para qué, si luego el tiempo se convierte en el principal enemigo, en la causa absoluta para no hacer. pero si renunciase a todos mis compromisos laborales para poder dedicarme a leer y escribir, entonces qué. me encantaría decir que si lo hiciese entonces todo sería maravilloso, escribiría historias que le encantaría a profundos y los otros, a los críticos y a los que son felicies, a los que leen en el bus y a los que buscan un tema de conversación, a todos y que entonces podría vivir de mis libros manteniendo mi amor propio, mi propio respeto. y entonces viajar a pie o en bus, comprar la discografía completa de the beatles y de the Rolling Stones, adquirir el libro de fotografías de Alicia tomadas por Lewis Carroll, escribir la peor novela de la historia castellana; que mis amigos me digan vamos por una botella y yo diga, porqué no. qué es ser un escritor?


esta noche es la del vampiro azul

Sunday, June 14, 2009

niebla en mi boca

Y bueno. cruzo la ciudad bajo luces caprichosas, ordenando los ruidos para convertirlos en sinfonías, desatando nudos del corazón y entonces, nuevamente, la misma duda. enciendo un cigarrillo. estamos gobernados por el signo del sexo o del amor. camino. quiero escuchar mis propios pasos mientras exhalo niebla. veo lasluces furiosas de los automoviles insomnes, recurro a la esperanza, al sueño. sigo caminando. es invierno finalmente en Lima. las calles azules, las que elijo para dirigirme al faro. el café Z es la estela que dejo detrás. cada calle se torna silenciosa mientras la música se anexa a mis oídos. el amor, pienso, el amor debe ser. tiene que ser. pero es una de tantas incertidumbres. recorro el viento. despierto sentidos. trato de amoldarme a mi ciudad. cuando dejo la piel por la palabra. esquivemos orgasmos y solo abracemosnos. pero mi ciudad me mira lejana, ofendida. no quiero más juguetes, son las estructuras las que tienen sentido; pero sin diversión. a veces la tranquilidad es una opción más real que la felicidad. solo un poco de paz. niebla que surge de mi boca. el sonido de mis pasos, son solo señales en la ciudad que no quiero escuchar

Thursday, June 04, 2009

Concierto para Luciérnagas, por Miguel Ruiz Effio


Mi buen amigo, el escritor Miguel Ruiz Effio, autor del perturbador libro de cuentos La habitación del suicida y que, como útima noticia tenemos el haber obtenido nada más y nada menos un segundo reconocimiento en la última edición del premio Cope (el primero fue el año 2002, si no me equívoco), me ha enviado algunas reflexiones a partir de la lectura de mi libro Concierto para Luciérnagas (Casatomada, 2009), las cuales comparto contigo. te agradezco muchísimo, Miguel, el que te hayas tomado el tiempo para redactar este comentario.


CONCIERTO PARA LUCIÉRNAGAS: EL RETORNO DE LA TERNURA


Miguel Ruiz Effio


Concierto para luciérnagas nos devuelve al Antonio Moretti que conocimos en Matiz de Azul, pero también nos permite descubrir a un autor que ha decidido explorar dentro del género. Dividido en dos secciones claramente marcadas, el libro nos presenta dos maneras de asumir la escritura de cuentos.
El Lado A me parece el más sólido, el de los cuentos mejor estructurados y que demuestran la solvencia del autor en el género. Estos textos generalmente muestran a personajes desesperados o atrapados en una rutina y que de pronto hallan la manera de reconciliarse con su vida. Pero hay una característica de los cuentos de Moretti en esta sección: las historias apelan a la ternura, a esa parte de nuestra interioridad que el mundo actual adormece. Donde la gran mayoría calla para no correr el riesgo de caer en sentimentalismos, Moretti pronuncia y narra y explica, y sale airoso. Pienso, por ejemplo, en El afortunado, en Un paréntesis de alegría o en Eterno retorno. Y aunque creo que ¡Ayuda! desentona con el resto de los textos de esta sección (comparado con los otros, éste tiene carácter de anécdota y deja traslucir que pertenece a otro periodo creativo), tiene en común con ellas la recurrencia a la ternura y, quizá mucho más marcada, una nostalgia por la pérdida de la inocencia.
El Lado B tiene cuentos de mayor riesgo, tanto en los argumentos como en las técnicas utilizadas. Aquí, por ejemplo, Moretti prueba armar las historias en base a frases cortas y párrafos brevísimos (este tipo de narración me ha parecido siempre complicada), y lo hace con fortuna. Y aunque aquí se muestra especialmente diestro en la construcción de frases y en los arranques de los cuentos (Labilidad, La sirena rusa), se deja ver cierto resentimiento en los argumentos; en varios de los textos las historias están in crescendo cuando súbitamente terminan: como si el autor temiera de pronto abandonar la extensión breve o se sintiera inseguro de la cantidad de páginas que el cuento necesita (El ángel exterminador). No quiero dejar de resaltar un aspecto especialmente interesante de esta sección: la manera como los personajes entran y salen de las historias, comunicando los textos de todo el libro entre sí. Moretti se apoya en esta sección para articular su libro como un gran fresco de la urbe (con la excepción del último cuento del libro, Adiós, que es claramente rural), un amplio mural donde ha intentado mostrar pequeños instantes de un conjunto de vidas. Porque en un concierto de música, el director indica a los integrantes de la orquesta cuándo empezar y terminar sus intervenciones, y da pie a las intervenciones solistas cuando lo cree necesario. Esta es la sensación que me deja la lectura del segundo volumen de Antonio Moretti: el autor haciendo hablar o callar a sus personajes cuando lo cree necesario para mostrar.
Este libro es a todas luces un libro de autor, y aunque podría entenderse que enuncio algo obvio, enfatizo esto en el sentido de que responde como conjunto a una motivación particular y a una manera de entender el entorno.
Sé que la crueldad del mundo actual no nos golpea a todos por igual, y si bien muchos tenemos las defensas preparadas y nos hemos acostumbrado a resistirla, mejor o peor, hay quienes no se resignan, quienes muestran su disconformidad a través de la ternura. Como Humberto Jauja, Antonio Moretti se defiende de este mundo con su poderosa imaginación, y esto es suficiente para que los lectores estemos agradecidos.

27 de mayo de 2009

Dorada apocalypsis - Domingo de Ramos

La reciente entrega del poeta Domingo de Ramos es sorprendente. en principio, la edición elaborada por Tranvia editores e Intermezzo tropical es impecable; perteneciente a la colección Cartografías - poesía, el libro de editado en papel acartonado viene dentro de un sobre que muestra como potada a La mente, imagen del artista plástico Harry Chávez. esta relaciona, en mirada hecha a través de un caleidoscopio, a felinos y cobras que me recuerdan los stickers de mi niñez en los 80s que adornaban los ya, en aquel entonces, destartalados omnibuses. es decir, una combinación de elementos gráficos populares llenos de agresividad. Chávez no puede ser más oportuno. el poemario de Domingo de Ramos es así, mezcla alientos de la cultura popular globalizados como de nuestra cultura popular, en una amalgama agresiva, pues la intención de hacer caminar en la misma vereda a Clímaco (nombre tristemente unido a un célebre y desequilibrado asesino) con Orlof (conocido composito apoteósico) o a Pink Floyd (justamente alude a The Wall) es, cuando menos, desafiante. sin emabargo, salvo algunos versos que me costaron leer por cuestiones de ritmos (los referentes populares no siempre tienen nombres sónicos) , me parece que el esfuerzo se vuelve en logro.
El libro tiene seis poemas de corte muy homogéneo. tal vez Chacalón y Yo no soy un gánster destaquen sobre los demás por el fraseo que por momentos pareciera trepar en fondo y forma y concluyen con quiebres rítmicos y mensajes llenos de angustia.
Sin embargo, es el poema final el que nos deja desarmados, la voz poética se torna femenina e incluso cambia el estilo (necesidad rigurosa por el cambio de voz), lleno de potencia, de autoconocimiento y declaraciones imperativas. mostrando un mundo ajeno al que había construido línea tras línea. en donde el poeta construye una dimensión alterna a lo que él mismo crea.

es un libro, insisto, sorprendente. la fusión salvaje de temas, referentes, espacios se convierte en un ejemplo de la visión que un poeta capta de una ciudad tan múltiple como esta Lima que los alberga y que debe albergar.

Monday, June 01, 2009

tenderness

pensaba en ti. te imaginaba echada sobre la cama con sinfonía de olas, con la arena cerca y el tiempo sin interrumpir. allí, con tu cuerpo descansando, lleno de tranquilidad e inocencia, antes de que todo se complicara con horarios y recibos de pago, antes de que la palabra responsabilidad fuera una alergia cutánea y solo los dos. tú allí, para mis ojos y no mis manos, si te toco despiertas, se quiebra la magia de este momento eterno. para qué pensar en sexo cuando tengo tu pecho que se levanta una y otra vez para mí, mi particular oleaje. cuando la certeza de la pureza de solo estar era una maravilla, sin frustraciones, sin que los problemas entorpezcan nuestros atardeceres; por eso te quiero así, echada llena de paz, sin pesadillas, solo tus ojitos cerrados, incluso te olvidas de que estoy, de que soy. y puedo mirarte todo el espacio que quiera. y sé que tal vez no sea lo mejor, pero al escuchar esta canción, recordé esa inocencia de niñez, cuando se podía caminar por los parques de noche, sin el temor de que algo explote, sin el temor de que un pervertido ataque, de esa inocencia que provocaba jugar con una hoja seca que se convierte en un barco pirata en el riachuelo del jardín.

http://www.youtube.com/watch?v=04il74pijpY&feature=related