Friday, January 23, 2009

Smell like teen spirit


Hoy tuve una mañana monótoma, monócroma, insípida... tan común que podría provocar en mí, la duda de estar vivo. luego vino el silencio quebrado por la música. un video de Gustavo Cerati que me hizo recordar mi huida de la atmósfera que provoca, de los colores no convencionales. y luego vino depeche mode con toda su sensualidad, con toda la propueta de ser y hacer algo distinto. y para finalizar Nirvana, que inevitablemente me lleva a mis furiosos 90s, a mis años de exploración. cómo dudar de estar vivo. cómo no pensar en celebrar una fiesta tan alborozada como la de Freakdoll, donde los egos tengan como destino inexorable el arrullo de la embriaguez y un final inusitado, una aventura que ni los rayos del sol puedan vencer. aquí algunos de mis confirmados invitados.



En esta tarde agotadora... una para los dioses.









Sunday, January 18, 2009

ruido blanco

ante la ausencia de palabras, cuando la creatividad se ve envuelta de páginas blancas despiadadas, cuando hablar conmigo mismo es aburrido; buena es la lectura de los creativos, de aquellos que pueden romper los vacíos, he aquí una muestra pero de aquellas:

http://prototipodedios.blogspot.com/2009/01/odontocymbiola-magellanica.html

Excelente. es la que te recomiendo. pero luego se libre y vuela, conoce los espacios ocultos, el viento que corre bajo las hojas y la agradable sombra que puede producir. pasea por este espacio que te recomiendo hasta que ya no puedas dar vuelta atrás.

Tuesday, January 13, 2009

La certeza del doc

No sé con exactitud qué es lo que te molesta de Michael J. Fox. o era de Volver al futuro? pero hoy, hace solo instantes la volví a ver. y en esa escena en la que Marty Mcfly se encuentra con el Doc en el pasado y le explica que viene del futuro; no pude dejar de pensar en la certeza que el Doc tuvo: iba a realizar el más grande invento: una máquina del tiempo. te imaginas, qué sería que te encuentres con tu "yo" del futuro y te diga, todo eso que has soñado va a ser realizado. es decir, que venga y te diga: has escrito una novela que se llevó al cine y que ha sido traducida a 27 idiomas. ganaste el premio Nobel, una calle lleva tu nombre. descubriste la cura para el cáncer. así tu propio "yo" te garantiza el futuro, te asegura que, sin importar cuánto sacrificio, lo vas a lograr, vas poder. es saltar en una pata, dejar los temores de lado, apostar con victoria asegurada. la idea me parece tan fascinante como aterradora. aterradora porque también podría venir del futuro y decirte, men, no la hiciste, eso que soñabas ni de casualidad se te ha concedido. ni siquiera has estado cerca. cosas como nadie te va a querer, te van a traicionar, tendrás que mendigar o -tal vez lo más terrible para un intelectual- te equivocaste, las cosas no fueron como creías, se te podrían anunciar con la terrible sinfonía de la derrota. en todo caso, si mi futuro "yo" se me aproximara y dijera todo esto tan terrible solo le preguntaría cuándo, la fecha. porque hasta ese día tendría que disfrutar totalmente, con la certeza de tener mis últimas gotas de alegría.

Sunday, January 04, 2009

Año nuevo, neurosis vieja.


Mi orden es mi universo. es mi camino. es el bastón que me dirige en la oscuridad. cuando el equilibrio ha llegado, he logrado escribir por cuatro horas diarias, leído por otras cuatro y producido como nunca. no sé si la calidad en mis épocas de cosmos sea rescatable; pero en todo caso, sentir que escribo, que las páginas blancas van siendo lenta y contundentemente derrotadas, es profundamente satisfactorio. como cuando uno se fuma el último cigarrillo antes de entrar en casa, escuchando cómo el silencio de la madrugada es quebrado por un auto ebrio, tan ebrio como yo. en mi rutina: escribir de noche hasta llegar al punto final; levantarme de madrugada para escribir en mi cuaderno una idea, una frase o cómo continuar una historia hasta ese entonces trunca, maravilloso paréntesis; leer echado sobre mi cama con mi lámpara, la única luz. del fin de semana, el viernes o el sábado, solo una de esas dos noches es la que elijo para salir, para embriagarme con lo que me cuentan mis amigos, con sus besos, con la noche, con las fabulosas ausencias: no luz, no presión, no tiempo, no sobriedad, no cordura. pues la otra me exige quedarme hasta el amanecer escribiendo o tratando de escribir. el domingo tenía dos opciones, o veía a mis amigos, el triángulo sabio; o me la pasaba echado sobre la cama, tratando de resucitar.

sin embargo, las elecciones que he tomado y han formado lo que hoy podría llamar "mi vida", me aleja con todas sus fuerzas de mi cosmos. el día a día es luchar contra el desorden de mis elecciones, con las incertidumbres de mañana. y cuando sentía que, finalmente, había vencido, había logrado establecer un cosmos y sobrevivir a los nuevos horarios, a las nuevas exigencias, cuando volvía a escribir una novela con la que me divierto como loco pensándola, re_creándola; el mundo, oh, sí, la gran realidad con todos sus colores y perfumes, se sentó en mí. me llovió la realidad desde hace algunas semanas, desde distintos ángulos y sin darme la posibilidad de huír, de eludir, de evadir, de dormir entre historias imposibles propias o ajenas. allí, desde que despierto, hasta que duermo, como el dinosaurio. y la realidad, creo que entendemos, es conflicto. y mi orden desapareció. dificilmente he podido escribir. leer, bueno, gracias a dios siempre he podido hacerlo en los buses o mientras trabajo (sé que no es ético, pero es lo bello de mi trabajo). Desde hace unos días, la página en blanco se ríe de mí, se fortalece, rejuvenece, me observa refulgente. y el cosmos pareciera escaparse, se ha convertido en viento y no lo puedo asir.