
Me lo habían comentado. no hace mucho. pancartas en la vía expresa, propuestas de políticos tradicionales, apoyo de la gente. no atiné a no creer. solo guardé silencio porque no sabía hacia cuál lado se inclinaba la balanza: burla o realidad. Jaime Bayli, en entrevista con
El comercio, reconoce la posibilidad de aceptar ser candidato a la presidencia de la República del Perú por el partido de Barba Caballero. jura tomarlo en serio. la foto con la sonrisota del periodista/escritor/precandidato es aterradora. me estoy burlando de ti y de mí, pareciera decirnos. se caga de risa.
la verdad es que no sigo ni sus programas, ni sus columnas, ni sus libros. no porque me parezca un mal periodista o mal escritor; en realidad, es una cuestión de gustos, cuando no tiene nada serio que decir, inventa temas, toma el pelo, entrevista lo que se le ocurre puede ser entretenimiento y yo no estoy tan aburrido. mis gustos me permiten entretenerme con un buen libro, una buena película, un buen capítulo de Padre de familia, incluso uno malo; y como nunca podemos saber cuándo hará un programa que, para mí, valga la pena y cuándo uno cuyo estilo de entretenimiento pertenece a una isla en la que no estoy, prefiero cortar por lo sano. si la memoria no me falla, dejé de ver sus programas cuando comenzó a ventilar, meses antes de la publicación de una de sus últimas novelas, las disfunciones sexuales, pesadillas, complejos y no sé cuántas otras cosas que, segura coincidencia, también caracterizaba al protagonista de exitosa novela en ventas.
asegura tener buenas ideas y buenas intenciones, a Enrique Gherzi y ya está, listo para gobernar la República del Perú junto a un partido que ha sido armado recientemente y del que, es fácil de imaginar, no conoce ni a la mitad de los integrantes. ¿y el plan de gobierno?, ¿no debería haber uno cuando, según la entrevista, la condición que ha impuesto al partido es que va a escuchar las opiniones, pero será solo él quien tomé las decisiones? ¿y el respeto a lo que debe que ser una alta investidura como la precandidatura?
No soy de los que creen que los periodistas utilizan su fama y simpatía para obtener los votos. que es una forma de hacer campaña y que ese afán de protagonismo los imposibilita de ver más allá del espejo; pero este caso me es diferente. Calificaba a Bayli como intelectual e imaginaba que un intelectual tendría que sentarse a pensar cómo hacerle bien al país y no solo si puede aprovechar una oportunidad. Susy Díaz fue más honesta. Pensar en cómo hacerle bien al país no es una intención, ni una buen idea; es trabajo, muchísimo trabajo y una vez tomada la decisión, sigue la dirección de un equipo de luminosos y no de sillas vacías esperando a quien quiera sentarse porque ve que la puede hacer.
Vamos con una comparación divertida. Cuando Vargas Llosa se lanzó de candidato era un escritor e intelectual respetado en los cuatro puntos cardinales. un rebelde que había puesto firmas defendiendo lo que consideraba justo, levantando el pecho ante las balas de sus opositores, enfrentando cuestionamientos y ataques bajos; es decir, sabía en lo que se metía, conocía que iban a investigarlo en todos los archivos para destruirlo y que dirían todas las verdades y varias otras mentiras. pero Bayli... bueno, recuerdo cuando le quitaron un programa de tele y se fue a Miami donde fracasó. Gisela Valcarcel fue a sacarlo de su depresión, recuerdo el reportaje en el que los dos caminaban a la orilla del mar cual portada de Corín Tellado. ¿aguantará la fuerza de la política? ¿o se picará? y esta debilidad, ¿no será de la que cualquiera se va a coger para cuestionarlo y hasta burlarse de él? todos sabemos que esa es su debilidad. ¿quién no lo va a provocar para luego criticarlo? imagino que podría ser la regla número 1 dentro de la política: nunca le muestres tus debilidades al opositor.
A mí me parece tan terrible esto. Si Bayli quiere ser presidente, que lo sea en el siguiente lustro, que se dedique los próximos años ha investigar qué es lo que el peruano necesita, más allá de lo evidente: ayudar a los niños pobres y mejorar la educación, sin gastos en cosas que no son necesarias; y realmente elija con quienes trabajar, los ministros que compartan sus ideas, etc. y ahí lo analizaré como con todos los candidatos; pero por ahora, a pesar de que pueda ganar porque en mi país están tan aburridos y la decepción ante la clase política es tan grande que pueden elegir cualquier cosa con tal de ver qué puede suceder y entretenerse un buen rato; ahora no, no puedo, me parece inmoral, oportunista. preferiría votar por Kina, aunque quién sabe, tal vez dentro de una semana otro famoso con buenas ideas y buenas intenciones llame más la atención de Barba Caballero y se vaya con su silla vacía por allí.